jueves, 26 de febrero de 2015

MI ENTREVISTA Carmen Garcés



Hoy voy a proceder a entrevistar a alguien muy especial para mí; me entrevistaré a mí misma; así que,  sin más dilación comenzaré.

1.- ¿Cómo te definirías, en sólo tres palabras?.
R: Sensible, tenaz y organizada.

2.- ¿Cuáles son las cosas que te dan mayor satisfacción?.
R: Ver a mis hijos sanos y felices; concluir un trabajo bien hecho; sentir que mi  conciencia está tranquila.

3.-¿Y, cuáles las que te producen menos?.
R: La injusticia, a todo nivel;  la impotencia, al no poder cambiar situaciones que están fuera de mis posibilidades.

4.- Si te otorgaran tres deseos, cuáles serían.
R: Salud y felicidad para las personas que quiero; un futuro próspero y,  poder regalar el último deseo a quien yo desee.

5.- ¿Cuáles han sido los momentos más difíciles que te ha tocado vivir?.
R: La enfermedad y muerte de mi padre; el fallecimiento de mi abuelo materno y el cambio de residencia a otro  país.

6.- ¿Y, cuáles los mejores?.
R: El nacimiento de mis hijos y,  después, de mis nietos.

7.- Toda tu vida laboral, la has desempeñado en el ámbito Administrativo, pero, si hubieras podido trabajar en otra profesión diferente, ¿cuál habría sido?. 
R: Muy pocas personas saben esto, pero realmente, mi sueño desde muy pequeña fue ser bailarina. Por circunstancias de “mentalidad parental”, esto no fue posible; esa no era una profesión en aquella época.

8.- Cuando te sientes enojada o triste, ¿qué puede hacerte salir de ese estado?.
R: Generalmente la música; el escucharla consigue hacer que vea las cosas desde otra perspectiva.

9.- Si pudieras retroceder en el tiempo, ¿a qué época de tu vida volverías?.
R: Volvería a cuando tenía treinta años.

10.- ¿Por qué?.
R: Porque fue la época de mi vida en que ya no estaba bajo el yugo de mis padres, ni de nadie más;  sabía lo que quería y tenía la fuerza necesaria para conseguirlo, y, con la experiencia adquirida, esta vez nada me detendría.




ENTREVISTA A UNA ANÓNIMA Lilia Martín Abreu



Hoy voy a hacer una entrevista a una mujer anónima, esperando que con las respuestas, descubran de quién se trata.  Empezamos.

¿Qué objetos te resultan imprescindibles?
El que te ayuda y resuelve el problema en el momento preciso
¿Por qué escribes?
Para dar a alas a la imaginación, para liberar fantasmas, sentimientos y sueños, a través de la palabra escrita
¿En qué sueñas?
Confieso que sueño más despierta que dormida, pero sueño con viajar, conocer otras culturas y costumbres, otras formas de vida
¿Qué te da miedo?
Varias cosas pero a la que más respeto le tengo, sin duda, es a la naturaleza cuando desata su fuerza y poder
¿Qué amas?
Mi familia; ellos son lo más importante para mí, aun cuando me sacan de mis casillas, los amo.
¿Cuál es tu comida favorita?
Toda la que pueda comer con cuchara
¿Una canción?
Caminante no hay camino…
¿Qué día de la semana te gusta más?
Me encantan los jueves y las personas que lo comparten conmigo

Bueno, la entrevista ya terminó.  Espero que hayan descubierto de quién se trata.  Si es así, me alegro; si no, otra vez será porque yo ya me retiro tarareando esa canción que canta Marta Sánchez:  ¡…soy yo…!


ENTREVISTA Roberto.es




1.      ¿Por qué escribes?
La escritura es un camino hacia la libertad, de evasión interior, donde puedo dar rienda suelta a mi imaginación y creatividad, donde vuelo sin alas, corro sin piernas y salto y lloro y río y amo; es la bocanada de oxígeno cuando me asfixio, cianótico de realidad.

2.     ¿En qué sueñas?
Sueño con vivir plenamente, con no perder la capacidad de asombrarse; sueño con un mundo más justo y, sobre todo, sueño con no dejar de soñar.

3.     ¿Qué amas?
Amo las cosas sencillas, una sonrisa distraída, la brisa rozando las ramas de los árboles, la buena música, también el buen silencio; una noche enamorada, las risas con los amigos, el conocimiento, el arte y una caricia; y vivir, vivir, vivir…

4.     ¿Qué detestas?
Detesto la intolerancia, la hipocresía de los políticos, de la Iglesia; las personas malhumoradas. Detesto la autocompasión, el chauvinismo y la grandilocuencia.  Detesto la homofobia, el racismo, la no aceptación de lo nuevo, de lo distinto.


LA ENTREVISTA Sandra Mai



Llevaba tiempo deseando tener una conversación algo profunda con ella.  Y parece que llegó el momento.  Acordamos vernos en un parque, sobre las 11 de la mañana.  Corría una ligera brisa y el sol comenzaba a brindarnos sus cálidos rayos.  Allí nos encontraríamos, en el tercer banco, frente al río, como habíamos acordado.  Llegué un poco antes, con la intención de ordenar algunas preguntas preparadas.  Apenas había empezado, cuando…la vi a lo lejos. Se acercó poco a poco hacia el punto de encuentro.  La observé durante un rato, sin que ella se percatara de mi intención.  Intuyo  por su manera de andar que es de aquellas personas que siempre espera sorprenderse en el camino, al igual que su mirar…, te regala sin palabras tanto que deseas que el día dure una eternidad.  Algo desaliñada, aunque consciente de ello, logra con su sonrisa que no distraigas tu atención.

1.      ¿Qué es lo que más te gusta de esta vida?
Estar siendo consciente en todo momento de que formo parte de ella
2.     ¿Y qué no te gusta?
El que no seamos conscientes y dudemos en muchas ocasiones.
3.     Dime algo físico que te enamore de ella, de la vida.
Ver cada día la vida de los demás, sentir que no estamos solos
4.     Dime algo que te cause dolor
El mal uso del poder para con los demás
5.     Dime qué hace feliz a una persona como tú
Muy sencillo, un abrazo, un encuentro, algo inesperado, la alegría de los  niños, una comida, una familia, una reunión de amigos, una canción…
6.     ¿Qué te emociona?
Me emociona ver llorar a mi hijo de felicidad, también un bello amanecer y el amor incondicional
7.     ¿Con qué sueñas?
Ahora mismo sueño con tener una casa en el campo, libre de ruidos y contaminación, en la que disfrutemos todos y mis hijos sean felices y aventureros, que no tengan límites ni barreras arquitectónicas, que los ayude a crecer siendo conscientes de la tierra, el aire y el sol que les rodea.
8.     ¿Qué te da miedo?
El no poder valerme por mí misma.  El no ser capaz de llegar yo a mis propósitos en la vida
9.     ¿Qué amas?
Amo a la vida, a mis hijos, a mi madre y hermanas, a mi marido…
10.                       ¿Qué esperas del amor?
No cansarme de él jamás.  Es el impulso y la fuerza que necesitas para sentir que estás vivo.
11.                       ¿Has llorado muchas veces?
Muchísimas…, la mayoría de las veces por dolor, otras de alegrías, algunas por grandes despedidas y otras de impotencia o cobardía.
12.                        Si pudieras ser algo qué serías
Un espejo que reflejara el alma de cada uno y nos ayudara siempre a tener los pies en la tierra
13.                        ¿Le tienes miedo a la muerte?
Temo el no estar, temo no ser siempre yo, temo a la injusticia, temo perder cada día respirar y sentir
14.                       ¿Crees en las personas?
Claro que sí, yo soy una de ellas.  Dios dio su vida por todos nosotros, ¿no?  Somos su obra, aunque seamos imperfectos.

Y así concluyo con mis preguntas, dando respuestas sinceras y sentidas de mi persona
  
        

ME DESNUDO Lali Marcelino





ME DESNUDO   Lali Marcelino


1.     ¿Por qué escribo?
Al escribir, libero mente, alma y espíritu.  Se para el tiempo y comienza la evasión, a veces me veo inmersa en mis propias vivencias.
2.     ¿En qué sueño?
No siempre mis sueños son justos, lo que sí suelen ser es efímeros, pero mi fidelidad jamás los traiciona
3.     ¿Qué me da miedo?
Despertar de mis sueños, porque cuando estoy en ellos, disfruto de todo lo que veo y cuando vuelvo a la realidad, ahí sigue estando mi enemiga; la incomprensión.
4.     ¿Qué amo?
     La armonía, la familia, la fidelidad a las personas, a los valores, a los principios, los     momentos que se buscan y los que no, que me sorprendan.
5.     ¿Qué detesto?
La incomprensión.  Tanto la detesto que soy consciente de que puedo llegar a rozarla.
6.     ¿Qué objetos me resultan imprescindibles?
Más bien podría nombrar algunos que me resultan prescindibles y que ya he vivido sin ellos.  El móvil y todo lo que se refiere a  tecnologías que antes nunca usé.
7.     ¿Tienen época los valores y principios?
Opino que, cuando alguien  me  tacha  de antigua,  porque  defiendo  algún   valor –consecuencia de la enseñanza recibida –trato de explicarle que los valores no son una moda.  Se puede tener una mente abierta actuando con libertad respetuosa y no por eso ser una retrograda.  LIBERTAD y LIBERTINAJE no son un maridaje recomendable.



ENTREVISTÁNDOME Maruca Zamora



1.     ¿Por qué escribes?
Me gusta, me relaja, expreso mis emociones al recordar mi niñez y las diferentes etapas de mi vida.  Me abre la imaginación para narrar historias verdaderas o imaginarias.  Es lo que más me gusta del Taller.
2.     ¿En qué sueñas?
En cómo sería el mundo si no hubiera tanta pobreza y deterioro del ser humano.  Cuando oigo las noticias cada día, pienso en a dónde va a parar el mundo en que vivimos.
3.     ¿Qué te da miedo?
La vejez, el abandono por parte de las familias, la enfermedad, la soledad.  Estas cosas me dan mucho miedo
4.     ¿Qué amas?
A mi familia sobre todo, a Dios, a la vida, a los que están cerca de mí y necesitan una palabra de ánimo o un gesto de cariño, a mi nieto cuando me dice te quiero, abuela.
5.     ¿Qué recuerdas de tu niñez?
El día en que mi madre se despidió de mí para irse a otro país, la ilusión de esperar que los Reyes Magos me dejaran los regalos en el postigo de la ventana y cómo esperaba despierta toda la noche mientras vigilaba hasta que el sueño me vencía.  La alegría de comprobar, al día siguiente, que los Reyes habían venido.
6.     ¿Qué detestas?
La hipocresía, la mentira, la falta de sinceridad de los amigos, el oportunismo.
7.     ¿Qué objetos te resultas imprescindibles?
Mi cepillo de dientes, el reloj, la lavadora, una máquina de coser, el teléfono.
8.     ¿Qué opinas de los políticos?
Que son falsos, oportunistas y que no piensan más que en llenarse los bolsillos para tener cada vez más; todos en general, salvo alguna excepción.
9.     ¿Cuál ha sido el peor día de tu vida?
El día en que enterré a mi madre.  Sentí que con ella se había ido una parte de mí.
10.                        Un deseo que no has logrado
Ser médico.  Es una profesión que admiro.  Si hubiera nacido en otra época y con otras posibilidades, hoy en día sería la doctora Zamora.
11.                        La experiencia más emocionante de tu vida

El día que nacieron mis hijos, el día en que me casé, cuando un primo me dijo que monjita tan linda estoy viendo: aclaro que mi traje de novia era en forma de hábito.


jueves, 19 de febrero de 2015

VEO VEO…¿QUÉ VES? Roberto.






A Silvia le preocupaba su hijo, un joven adolescente que estaba experimentando un inquietante cambio en su comportamiento, un cambio cuanto menos extraño. Últimamente, el muchacho mostraba una constante rebeldía hacia ella: se estaba convirtiendo en un ser taciturno, hermético que, además, cuestionaba constantemente las decisiones que su madre tomaba. Cuando le pedía explicaciones, él se iba por las ramas, desaparecía, ya que no toleraba los interrogatorios a los que su madre le sometía, y no entendía por qué le repetía que esa conducta era anormal. Unos días después de aquel encontronazo, volvieron a discutir: esa noche su madre no pudo pegar ojo.

Al día siguiente tuvo una mañana muy dura en el trabajo y, por si esto fuera poco, le esperaba una tarde de perros.., la de “Canelo”, su mascota, que concursaba en un certamen canino en la plaza del pueblo. La gente congregada en el evento, comenzó a poner caras de incredulidad señalando hacia arriba: cuando Silvia levantó la mirada, se dio cuenta del motivo de tanto revuelo y quedó paralizada. Efectivamente, su hijo se estaba yendo por las ramas de los árboles que rodeaban la plaza… En verdad, este chico era algo rarito… ¿o no?.

Ella estaba que echaba humo, ¡hasta que alguien le echó un cubo de agua por encima ante el incendio que se había declarado en su cabeza!.




LA VISITA Ana R. Benítez





            Era su primer viaje del Inserso.  El lugar de destino era cálido.  Le venía bien después de pasar un brutal invierno.  Su primera visita fue a una descomunal granja de cerdos.  La emoción le embargaba.  Embelesado estaba ante su animal favorito; en el plato, claro, a la hora de comer.
            Esas inmensas cámaras frigoríficas le parecían interminables.  Estaría  horas contemplando aquel espectáculo, se iba diciendo,  y… fue entonces cuando se le ocurrió contar las magníficas piezas colgadas.   Esa tarea le dejó helado.

            Lo encontraron diez horas después, abrazado a un voluminoso cerdo negro.



PALABRA DE LA SEMANA: Inefable Lilia Martin Abreu





INEFABLE. Esta palabra es un adjetivo que se aplica a lo que tiene tan altas cualidades que es imposible explicar o describir con palabras.
El concepto inefable proviene de un vocablo latino que significa indecible.
Se  forma por el prefijo (in) que indica negación, y el concepto (efable) que significa que puede ponerse en palabras.

INEFABLE  se aplica sobre personas o situaciones que son difíciles de clasificar, explicar o justificar; como el amor, la fe, la felicidad, el odio, la poesía, un orgasmo, la belleza, el nacimiento de un hijo, es inefable algo de lo que no se puede hablar, porque las palabras no lo describen. Inefable es algo sorprendente, impresionante, original, genial, único, divino, maravilloso, sublime.
Sinónimos:              inenarrable, indecible, impronunciable.
Antónimos:             vulgar, nefasto, infando.

Ejemplo:       Los inefables sentimientos que provoca el amor en las personas.

El inefable Taller de Narrativa ha despertado grandes valores en todos sus integrantes, entre los que me incluyo, por lo que hoy quiero dar las gracias a Isabel por su cariño y entrega, compartiendo con nosotros algo tan maravilloso como sus conocimientos y su tiempo. Gracias.




HASTÍO Alicia Carmen



Qué fastidio, es siempre lo mismo, los disfraces, las comparsas, los concursos ¡Odio el Carnaval! Me voy con mis amigos a jugar al póker, llegaré tarde, y salió dando un portazo.
Lidia no alcanzó na contestar pero sus ojos se llenaron de lágrimas, se acercó indecisa hasta el armario, sacó un paquete y desenvolvió su disfraz, se lo puso y al mirarse al espejo casi sorprendida, contempló su imagen reflejada y se encontró guapa, atractiva, deseable. Debo salir, pensó y olvidarme de este estado de enamoramiento exagerado que pide exclusividad, de esta dependencia exclusiva, esta pasión incontrolada que choca con la indiferencia, el aburrimiento y posiblemente la decepción que siempre veo plasmada en la cara de mi marido.
Al llegar a la fiesta y provista de un sugestivo antifaz vio en la esquina del bar a un hombre conocido: era su marido, el corazón le empezó a latir con tanta fuerza que debió apoyarse en la pared, el cuerpo le temblaba, pero reponiéndose sacó el coraje suficiente y se atrevió a acercarse y preguntarle con un susurro: Hola, estás solo?. No, si estoy contigo, hermosa mascarita le contestó Marcos.
Esa noche fue magnífica, dulces palabras, tiernas caricias ella se dejó llevar por sus sentimientos más recónditos y tanto tiempo reprimidos.
De madrugada, Lidia decidió retirarse y como pudo desapareció sin siquiera despedirse.
A la mañana siguiente, entró su marido a la cocina y al verla con su eterno delantal y sus zapatillas deshilachadas le espetó: sabes, lucías mejor anoche y con cierto desdén en la voz remató.: Te daré un dato, tu careta no te cubre lo suficiente y…¿Cómo quieres que te lo diga? Cambia ese perfume de una vez!!.




EL CORAZÓN EN LA MANO Sandra Mai.




No existe nada más emocionante que tener el corazón en la mano, hasta última hora. Cuantos meses de ensayos, cuanto cansancio acumulado en tu piel, cuantas horas pensando y viviendo sólo para ese instante. Atrás quedó todo, llega el momento…el gran día. Que ilusión para ti, que noche tan mágica para todos, cuando escuchemos tu nombre. Seguro que se te viene al recuerdo, cuando de niña te emocionabas al verlo y hoy eres tú quien está arriba. El orgullo de tu tierra, las raíces de tu gente, mostrándoles a todos la belleza a la  que perteneces…tu hogar. Y ahí va…¡¡llegó la hora!!
¡¡…Tenerife ya tiene Reina…Reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2015…la candidata Adtemexi Cruz Hernández!!


Queda inaugurado el carnaval de Santa Cruz de Tenerife.



HACIENDO LA PELOTA Carmen Garcés




            En una mañana como tantas otras, un cliente entra en mí pastelería. Presto, se dirige a mí y, sin demasiados preámbulos, me solicita un encargo; uno que, por sus especificaciones, sabía resultaría muy especial. Acepté, mas, sentía  intranquilidad  por su elaboración.
            Él acudía cada día a desayunar, momento que aprovechaba para preguntarme por la evolución de su tan apreciado encargo. Con toda amabilidad, y sin dejar de hacerle la pelota, le respondía que todo marchaba estupendamente.
            Así continué, haciéndole la pelota  durante toda la semana, hasta el momento de la entrega. Ya le cobraría bien por tanta desazón –razonaba–.

            Llegó el día acordado; el cliente se presentó puntual. Con sumo cuidado, saqué del refrigerador aquella enorme tarta que había estado preparando durante tantos días, y  la puse ante él.
            Al ver la expresión de su rostro, me llené de satisfacción y, por qué no decirlo, de vanidad. Sus ojos como platos y su boca abierta de asombro, me confirmaron un trabajo bien hecho.
            –Es la pelota de baseball más grande que he visto nunca. ¡¡Es una tarta fantástica!! –exclamó entusiasmado.

            Después de ese día, para mí, hacer la pelota, ya no exigió tanto esfuerzo.



FIESTAS DE INVIERNO Lali Marcelino





            Así se llamaba en mis tiempos mozos porque la palabra Carnaval estaba prohibida. 
            En casa había un taller de costura; mi tía era modista.  Gitanas, payasos, damas antiguas, rumberas con sus lentejuelas, pedrerías, volantes y plumas, convivían con nosotros durante muchos meses.  Tampoco faltaban las torrijas para amenizar las horas diurnas y nocturnas. Nos dormíamos y nos despertábamos con el ruido de las máquinas de coser.
            Si el disfraz era recatado, podías participar de la fiesta y todo el que se disfrazaba llevaba su máscara o antifaz.  Hoy en día es raro ver una mascarita.
            A mi hermano le gustaba rizar el rizo con los disfraces.  En una ocasión, se disfrazó de oso y en la azotea de casa con cola hecha con papas, pelos recogidos en las peluquerías durante todo el año y sacos de papas, se hizo un disfraz que impresionó.  Otra vez, mi padre tuvo que ir a buscarlo a Comisaría porque la policía no lo dejó pasar del puente Serrador.  Iba disfrazado de cazador de una tribu lejana, llevaba todo el cuerpo pintado con betún negro y todo su atuendo consistía en un taparrabos, unos collares y una lanza; todo construido por él e, incluso, se había dejado crecer las melenas.  Su delito: escándalo público.  ¡Hay que ver qué diferencia con lo que ocurre en nuestros carnavales actuales!
            Una vez que todo se acepta y ya casi nada se prohíbe, nada queda de aquellas Fiestas de Invierno de antaño.




miércoles, 18 de febrero de 2015

CARNAVALES DE AYER Maruca Morales




Yo me pregunto por qué se me olvidan las cosas.  A veces me respondo que era de esperar después de una vida de lucha y trabajo; el marido, los hijos…Cuando uno va a ver, va cada vez a menos.  Sin embargo, recuerdo muy bien las cosas que me sucedieron de pequeña, los carnavales, por ejemplo.  Nos juntábamos un grupito de niñas, nos disfrazábamos con ropita vieja, nos tapábamos la cara y nos íbamos a tocar las puertas de los vecinos.  Un huevito, por favor, decíamos.  Una perrita, por favor.  Siempre nos daban algo y con lo que juntáramos hacíamos una comilona y lo pasábamos muy bien. 

El día del entierro de la sardina, vestíamos a un machango con unos pantalones viejos y lo paseábamos por el pueblo para después quemarlo en la plaza.  Recuerdo  un año de Carnavales muy bonitos, cuando se hizo una competencia, los del rabo blanco y los del rabo negro; se decían cosas unos a los otros y era muy divertido ver cómo improvisaban.  En esa ocasión, vino gente de otros pueblos a gozar de los Carnavales en el nuestro.  Y no cuento más porque me alargo.   ¡Han sido tantas las experiencias de toda una vida!



AL PIE DE LA LETRA Lilia Martín Abreu


           



            Últimamente, un día sí y otro también, estoy a dos velas, desvistiendo a un santo para vestir a otro; ya la cabeza me echa chispas de tanto número y tanto cálculo que, por mucho que lo haga al pie de la letra, siempre pero siempre, me falta sueldo y me sobra mes.  Todo por culpa de esta crisis tan arrecha.  Que si hago una gracia, se me vuelve una morisqueta; como ayer que me encontré con un compañero de estudios que hacía tiempo no veía y me comentó que estaba pasando hambre,  como estaba sin blanca. Pobre de mí, me dio tanta pena que hice un recuento en mi memoria de los escasos víveres que aún subsistían en mi triste nevera y lo invité a cenar.
            Llegó puntual, con una botella de vino Don Perignon.  Pasamos a la mesa, donde nos esperaba una velada romántica, a la luz tenue de dos velas, a causa de SanUnelco quedarse sin vestir, ya me entienden.  Cuando abrí el vino, le reproché:
–¿Por qué si no tienes para comer compraste vino, hombre?
Él me miró con desconcierto y atónito murmuró
-¿Quién ha dicho que yo no tengo para comer?
Yo, sin atreverme a sostener su mirada, argumenté:
–Tú me comentaste que estabas pasando hambre porque estabas sin blanca.
            Él soltó una carcajada y replicó entre alegre y socarrón:
–Blanca es mi cocinera




ESFUERZO Maruca Zamora





            Sucedió muy deprisa. Después de una tarde de perros, le ofrecí a Luis echarle una mano; estaba agobiado.  No podía cumplir lo prometido; su cabeza ya no daba más, parecía estar llena de pájaros y las consecuencias la iban a pagar todos los que se tropezara por delante.  Supongo que lo consultó con la almohada y al fin aceptó mi ayuda pero con una advertencia:
            –Sígueme al pie de la letra y quizá podamos salvar la situación y no tengamos que cerrar la empresa con todos los perros dentro.






jueves, 12 de febrero de 2015

ROJO SOLEDAD Lilia Martín Abreu




            Con la rapidez que se derrite un helado en las manos, con la misma premura y sin darse cuenta, un día, la cordura y la sensatez la abandonaron.
            Su mundo se tiñó de rojo, en la búsqueda de un acicate; algo que le permitiera borrar el sabor amargo de la soledad…

            Y así cayó libre, como el viento, en brazos de la más profunda oscuridad.




PÉTALOS Lali Marcelino





Desde la ventana de la derruida casona, se divisaban los invernaderos donde varias generaciones han cultivado miles de rosales para, finalmente, destrozar su hermosa flor…
Al morir mi padre, heredé todo.  Siempre estuve fuera del negocio, metida de lleno en proyectos en defensa de la naturaleza. Así que, una vez allí, decidí cambiar el rumbo de la empresa porque creí que no se debía privar a nadie de la contemplación de tal perfecta flor.  Creía que también podía ser viable otro enfoque; hacer con ellas algo distinto…  Ahora reconozco que debí separar ilusión de interés comercial.  Todo lo que mis ancestros habían logrado en el pasado, yo lo destruí en menos de dos años, llevando a la ruina total a nuestros invernaderos.

Lo que ahora se vislumbra por la misma ventana es un paisaje desolador.  Ya no hay rosas, ni pétalos, ni hombres y mujeres entrando a trabajar en los invernaderos.  Tampoco se olerá más nuestro perfume Pétalos.  Hoy me pregunto ¿qué diferencia hay entre usar una flor plantada en un jarrón o aprisionar su perfume en una botellita sofisticada? ¿No es más valioso, mantener vivos los sueños de mucha gente olvidando los nuestros?


RASTRO Alicia Carmen



         ¡Qué huella tan profunda me dejó ese amor juvenil! ¡Cuántas veces nos tendimos sobre el césped para mirar el firmamento! ¡Cuántos besos y tiernas caricias inocentes!  Él me tomaba de la mano y yo me sentía en el séptimo cielo.
         Al crecer y asumir responsabilidades, mi amado tomó el primer trabajo con mucha ilusión.  Lo mandaron a inspeccionar plantaciones de café y cacao.  Lamentablemente era novato y perdió el control de la avioneta.  Se estrelló.          Sufrí tanto hasta que lo encontraron abrasado en un amasijo de hierros retorcidos.  ¡Qué desesperación, Señor! ¿Cómo decirle a mi corazón que todo había acabado, que las ilusiones se habían ido para dejarme en un estado de total indefensión?  No pude evitar llorar lágrimas de sangre.  Sentí una dulce cascada que se deslizaba por mis mejillas.  Los sollozos me aturdían, me ahogaban…, pero el tiempo ha pasado.
         Ahora me consuela el recuerdo y tal vez leer otra vez el poema de William Wordsworth, que dice:

Aunque mis ojos ya no puedan ver
se puro destello
que en mi juventud me deslumbraba,
…aunque ya no pueda devolver
la hora del esplendor en la hierba,
                                          de la gloria en las flores,
                                       no hay que afligirse…
                                                        porque la belleza subsiste en el recuerdo