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domingo, 18 de septiembre de 2016

A CORAZÓN ABIERTO. Roberto Escarvajal




         Esta semana, en el taller de narrativa, nos han pedido un trabajo de retrospección en el que debemos hallar algún punto de inflexión desde el cual se haya proyectado la persona en la que me he convertido, pero, sinceramente, no lo he encontrado.
         Desde muy joven, he sido una persona inquieta, y mi gran objetivo vital ha sido el crecimiento interior, huyendo de los convencionalismos, aunque eso suponga ir a contracorriente.  Soy persona de minorías, de “petit comité”. La verdad es que he tenido una vida cuanto menos peculiar y he vivido situaciones y experiencias que han contribuido a consolidar a éste que ustedes conocen en la actualidad pero, tengo que decir, que esas experiencias vitales me han ocurrido porque yo, en su momento, decidí tomar ese camino; pudiendo elegir otro quizás más fácil  para mí.
         Podría decir que uno de esos momentos fue cuando descubrí la danza, pero creo que fue ella quien me descubrió a mí. Tuve que separarme de mi familia con apenas 17 años. Yo quería luchar por mi sueño, necesitaba volar, y no tuve la más mínima duda para tomar ese rumbo. Fue duro, aunque yo era muy feliz. Tuve carencias vitales por las que, cualquier otro, hubiera cogido la maleta y vuelto a casa, a la protección familiar; pero, la necesidad de bailar me retroalimentaba. Con esto quiero decir que, en mi caso, no ha habido alguna experiencia que haya cambiado ni mi forma de ser, ni la visión que yo tenía de la vida; digamos que fue un proceso evolutivo natural en mí.
         Hay personas que, de repente, dicen sentir la llamada de Dios y toman los votos cambiando su forma de ver la vida. Otros, tienen un destino muy predeterminado, como el niño que estudia piano o canto porque tiene claro lo que quiere ser de mayor, o por influencias o imposiciones familiares. A otros les marca, por ejemplo, haber visto en un documental el trabajo del soplado del vidrio y, entonces deciden que es eso y no otra cosa lo que quieren ser en su vida. A veces, el destino nos coloca en situaciones límite, como la pérdida prematura de un ser amado. Esto debería de ser un revulsivo para que nos liberemos de viejos prejuicios y estúpidos convencionalismos, que encorsetan nuestra existencia. Saquemos pues, conclusiones de estas experiencias y aprendamos a valorar los que realmente importa: las pequeñas cosas. Todas estas vivencias nos deben servir para crecer interiormente. Pero esto no es fácil, porque hay que tener el coraje de enfrentarse a uno mismo, a la autocrítica. Tenemos el estigma de una educación sexista  y nuestra espada de Damocles: la todopoderosa, religión; esa invención creada para dominar pueblos que se alimenta de la ignorancia e insulta el intelecto… puesto que todo dogma implica en sí mismo  la incapacitación del raciocinio; algo que se nos ha dado precisamente para poner en duda su más sospechosa objetividad. Por desgracia, no todo el mundo evoluciona en la buena dirección; algunos ni siquiera lo hacen y, hay otros, que hasta involucionan quedándose en una entidad cavernaria. De esas mentes estrechas nace la intolerancia, la xenofobia, el racismo, la homofobia, ... A veces, la envidia y la codicia están detrás de una vida aparentemente exitosa, y las personas se rodean de falsos amigos para engañar esa existencia de teatrillo cuando, en realidad, están huecos, sin sustancia. Es un abismo al que no se asoman porque temen descubrir una ingrata realidad, la soledad vital…
         En fin, todas estas ideas, esta búsqueda interior, fluye continuamente. Es una senda existencial por la que vengo para intentar llegar  a lo que en verdad me importa…: ser cada día mejor persona y, así, ser feliz.
         Como decía el poeta: “Caminante, son tus huellas el camino y nada más. Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”.




jueves, 15 de septiembre de 2016

PRESENTIMIENTO Roberto Escarvajal




            No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo… Lo noto en el aire, en el silencio denso que me oscurece el alma. Me he despertado sobresaltada por recuerdos que creí enterrados hace tiempo -sí, hoy lo he vuelto a ver-… los años y el whisky han hecho mella en su rostro, pero sus ojos todavía conservan el brillo del hombre que me enamoró. Ahora siempre bebe…, en el castigo está la penitencia.
            Aquí seguimos, pagando nuestro pecado de juventud… Él lo ahoga en alcohol y yo, en rabia y rencor. Nunca le perdonaré; renunció a mí y a nuestro hijo; a cambio, sufragaron sus estudios de medicina en la Universidad. Sí, nos amamos como solo se ama una vez en la vida, pero mi padre, un marqués venido a menos, no estaba dispuesto a entregarme a un mindundi, como él lo llamaba. Me llevaron a un convento  mientras duró mi embarazo, y me quitaron a mi niño con su primer resuello de vida… De vuelta a casa, mi progenitor culminó su ambicioso plan. Me vendió, sí, me vendió al mejor postor. El elegido fue Marcial, mi marido, el Alcalde, dueño y señor de este maldito pueblo… Educada para ser una perfecta dama, doy gracias por saber leer y escribir, porque cada día descargo mi atormentado espíritu en este blanco papel. Tengo la extraña certidumbre de que hoy será la última carta que escriba; tal vez sea este mi testamento vital.
            Me he vuelto agria, y muchos dicen que altiva…Lo sé; pero qué quieren, cuando a una le cortan las alas en sus primeros vuelos estando en la inocencia de la vida…, cuando te arrancan de tu lado a tu hijo recién parido, entonces, te arrancan las entrañas… si te entregan a un hombre tosco, sin escrúpulos; si por las noches ese hombre, borracho, te despoja de tus lujosos vestidos de gran señora y te trata como a una vulgar ramera; entonces, cómo quieren que sea;  si ese animal me monta a horcajadas como lo hacen con su yegua, con la diferencia de que, a ella, la quiere y la respeta: ¿Qué es lo que quieren, me pregunto, que todavía esté agradecida por esta vida que me tocó en suerte? Muchos lo piensan…¡Qué insensatos! ¡No eres menos prisionera porque tu jaula sea de oro!.
            Sí, soy falsa; cómo no serlo, si cada día tengo que levantarme y ver su cara, y fingir que soy la mujer que todos esperan que sea. Es mi obligación, dicen… Soy la señora Alcaldesa y tengo que representar el papel que me ha tocado. Pero debajo de esta farsa habita una mujer herida de muerte, tiesa de seca. No es altivez, sino odio…; odio a este pueblo hipócrita comprado para acallar conciencias y fingir que no saben nada.  Don Hipótilo, el cura, un ser despreciable, es el único que conoce el paradero de mi hijo. A cambio de su silencio, mi esposo mira hacia otro lado en esa relación sospechosamente fraternal que mantiene con ese pobre chico, su monaguillo, una víctima más d este sádico complot. Luego está la tendera, una insatisfecha que se casó para cubrir las apariencias de un marido con gustos… digamos “distintos”… A cambio, este pacto la liberó de la miseria en la que vivía. Casquivana y alcahueta, nadie está a salvo de su viperina lengua…
            Sí, los odio a todos y me odio a mí misma por no tener el valor de acabar con esta lenta tortura que me mortifica. Presiento que hoy por fin todo acabará…no sé…hay un olor a azufre en el aire y esta madrugada volvió a temblar la tierra…¡Ojalá este volcán bajo el que vivimos explote y acabe  con la insidia y la maldad de este pueblo, arrasándolo con su incandescente magma! Yo hace tiempo que estoy muerta, y solo pido a la justicia divina, ya que no creo en la del hombre, que cada uno de ellos pague por sus pecados. Los maldigo en nombre del hijo que nunca veré…; los maldigo para toda la eternidad…y espero, ahora de verdad, que al fin pueda descansar en paz…



martes, 13 de septiembre de 2016

OSADIA Roberto Escarvajal





No quisiste hacerlo, eso crees..., a veces. La verdad es que la mayor parte del tiempo, te sientes asquerosamente hastiado por esa vida que llevas, tan anodina, tan falta de emociones. No me extraña que llegaras a ese punto sin retorno, las circunstancias te llevaron a tomar esa decisión. Siempre eliges lo mismo, aunque delante tengas otras opciones. ¡Ay, amigo...! tienes que arriesgarte...Nunca haces nada inapropiado, eres prisionero de tu patológica rectitud. Lánzate al abismo y siente el placer de descubrir  lo nuevo. El mundo no está hecho para los cobardes . Tienes que probar otras alternativas... Alguien dijo que: “la mejor manera de superar  una tentación es sucumbir ante ella...” pues vamos, ¡no tengas miedo!, yo estoy a tu lado...,es muy fácil, ¿ves...?  Está ahí, a escasos metros de ti. ¿No ves cómo te mira?. Él también lleva mucho tiempo esperando a que te decidas, sabes que algún día tenía que pasar... Por favor, no vayas a decir lo de siempre... Él te está esperando..., solo tienes que acercarte y  pronunciar las palabras correctas... Mira, ¿sabes lo que vamos a hacer? Vamos a decirlo juntos... Por favor, señor, ¿me podría dar un helado de frambuesa? ¡Bravo! ¿Ves como no era tan difícil...? ¿Qué, a que esta bueno, verdad? ¿No estabas cansado de tanto chocolate? Oye, tal vez mañana te atrevas con  el de pistacho...,o...mejor, ¡cruzaremos un paso de cebra en rojo!! Mmmmn... no sé, creo que no estás preparado todavía para asumir ese riesgo...  


martes, 14 de junio de 2016

MARUXA Roberto ES.





            Bo día Maruxa, ¿qué faces ahí tan callada…?
-Hola Pepiño…, aquí estoy pensando que la vida es muy jodida. Estoy farta de las vacas. Farta de limpiar boñigas en las pallozas…de comer siempre lo mismo: fabes, patacas, grelos, y otra vez fabes…, y así un día tras otro. Cocinar y limpiar merda, mucha merda…, ¡pero que farta estoy Pepiño!. No ha querido Dios darnos fillos que corran por el horreo…, estoy farta Pepiño… Y sola,, muy sola. Si yo fuera rica me iría lejos de esta aldea…, sí, no me mires así… muy lejos donde está el mar. Hay filliño dicen que es tan bonito y tan grande… Y me bañaría, allí, en la orillita… aunque me da miedo Pepiño. Y compraría un Pazo como el de  los Señores Meirás; sí hombre, ese que le regalamos a Franco. Y te compraría un buen traje como el de los señores y me llevarías del brazo al baile… ¡Carallo Pepiño, que farta estoy de esta vida que nos ha tocado!. Menos mal que te tengo a ti aunque, me parece que le haces más caso a las vacas que a mí, porque mira que llegas a ser bruto… Pero yo sé que me quieres, Pepiño… Eres el meu home y eres todo los que tengo. ¡Ay Pepiño…! Tendremos que conformarnos con lo que el señor nos ha dado… Bueno te dejo que ya está haciendo frío, mañana vengo y te traigo flores frescas… Queroche marido… Boa noite.






EXTRAÑA PASIÓN Roberto.Es


       
Aquí estoy...atractiva; sensual; sólo al alcance de muy pocos...
Entre mi piel  confino almas que devoro, confundiendo las razones hasta la locura y el paroxismo, logrando que lleguen a cometer actos que nunca habrían imaginado. Sí, yo soy así: fría y calculadora; con un cuerpo para el deseo y una mente para el mal. Sobre mi lecho yacen cuerpos sedientos de placer que, atraídos por mis insinuantes curvas, caen rendidos como niños inocentes para sucumbir a sus más ocultos deseos, mientras yo, con mis abrazos de negro satén, me apodero de su mente y doblego su voluntad.
¡Como detesto esas parejitas empalagosamente enamoradas que pretenden utilizar mi lecho para prometerse amor eterno...! Con ellas me empleo a fondo...Al amanecer, mi obra concluye de forma magistral: dos cuerpos inertes con sendos apuñalamientos que la policía califica como suicidios por amor cuando, en verdad, se han acuchillado  con inusitada rabia. Otras veces, uno de ellos despierta y descubre, con estupor, que junto a él yace su enamorado al que ha dado muerte asfixiándolo con su propia almohada. No lo entiende...; no lo soporta; ha matado a la persona que amaba... Segundos después suele quitarse la vida... Cómo disfruto. Auténticas perversiones que dan sentido a mi vida.
Pero no siempre es así. A veces, soy cueva de ladrones y, entre mis sabanas, guarezco a personajes tan pérfidos como yo, que  se abandonan a mis maquiavélicas caricias y, juntos, damos rienda suelta a nuestros más bajos instintos, transportándolos hacia universos desconocidos por el resto de los mortales. Amanecemos saciados de maligna pasión; y mientras se visten me miran; y en sus caras se perfila una irónica sonrisa pues, ahora, cuando abandonen mis aposentos, volverán a ser las buenas personas que todos creen  que son. Regresarán a sus  aburridas existencias hasta que caigan de nuevo entre  mis brazos, mis perversos brazos… 


lunes, 13 de junio de 2016

MIEDO. De Roberto ES.





            Yo estaba allí. Todavía no me he recuperado del susto; fue horrible… Era un atardecer desapacible; tenía mucho frío, y allí, encogido por la pena, añoraba mi casa, mi familia, sentados alrededor de la mesa ante un plato de sopa caliente. De pronto, un estruendo ensordecedor me sacó de aquellos entrañables pensamientos… Se me encogió el alma. Por unos segundos creí que estaba en mi país, en la Universidad, donde los últimos bombardeos aceleraron mi desquiciada huida dejando atrás una vida de trabajo docente prohibida por el régimen bajo pena de muerte…   Marché sin mirar atrás…   No sabía lo que pasaba. En la confusión, la gente corría sin saber qué hacer ni adonde ir en aquella angustiosa incertidumbre. A esas explosiones siguieron otras y entonces pude escuchar, aterrorizado, los gritos de socorro de algunos pasajeros de aquel endemoniado barco. Algunas personas de la Alameda, se lanzaron al agua para tratar de ayudar a los hombres y mujeres que intentaban alejarse de aquel infierno. También yo tuve el mismo impulso pero, por desgracia no sé nadar. Pronto se empezaron a oír sirenas que se aproximaban al lugar del accidente. De repente, alguien me dijo: ¡muchacho vete de aquí o tendrás problemas!. Era un anciano que me observaba desde hacía rato. El miedo a ser detenido y devuelto a mi país hizo que saliera corriendo de aquel lugar, pues el color de piel delataba mi condición de exiliado. También era yo un superviviente de un viaje sin retorno donde, hacinados en una patera, muchos de mis compatriotas perdieron la única pertenencia que les quedaba: su propia vida…


lunes, 6 de junio de 2016

SE FUE de Roberto.Es


       
  No estes triste mami...; él está aquí con nosotras..., me lo dijo, y me encargó que te cuidara, y que cuando lloraras yo te abrazara muy muy fuerte. Yo también  lo echo de menos...Te acuerdas, mami,  que se escondía detrás de la nevera para darte un susto cuando fueras a coger la leche para el desayuno...? ¡Qué risa mami! y..., ¿y cuando nos cogía a las dos en brazos y dábamos vueltas...? Cómo nos reíamos mami... ¿Te acuerdas...? Ahora ya no te ríes nunca. Te voy a contar un secreto: una noche que vino a darme un beso me dijo que cuando estuviera triste, recordara los momentos bonitos y que mirara a las estrellas, que él estaría ahí, vigilando, para que tuviera unos dulces sueños y que  también estaría  en mis fantasías; con Peter Pan, con Campanilla y con Alicia; sí, mami, la del país de las maravillas y el conejo blanco... Cómo le gustaba contarme ese cuento; y que él nos esperaría allí; y que mientras tanto los pondría a todos a preparar una fiesta con fuentes de chocolate, muchos globos, y me vestiría de bailarina con un tutú rosa; y payasos, y música; y reiríamos, mami,  hasta caer al suelo de tanto reírnos... Por eso no debemos llorar... Buenas noches, mami. Yo también te quiero y acuérdate de que si miras al cielo, papi nos hará un guiño para que sepamos que está cuidándonos...
         Buenas noches, papi,... ¿has visto? La he hecho sonreír como tú me pediste. ¡Ah!, papi, acuérdate de que no falten los dulces de fresa que me encantan y, ¡papi, papi!... dile al hada madrina que quiero unas alas como ella para poder volar con los pajaritos y jugar al escondite entre las nubes. !Uf...¡ qué sueño tengo...! Te quiero, papi.



jueves, 31 de marzo de 2016

CRISÁLIDA de Roberto.Es




Bahiya estaba nerviosa. Al día siguiente comenzaría una nueva aventura. Por fin había llegado el momento que tanto esperaba.
Desde pequeña la han preparado para afrontar este desafío vital. Pero está asustada. Por primera vez en su vida, se alejará de su amado pueblo y de su venerado padre Wakusi, Rey de los Okrika. Sus guerreros la llevarán hasta los confines de la aldea. Allí estará sola. Sola con la luna, bajo un capazo de  estrellas que, curiosas, le harán  guiños en la oscuridad; a orillas del rio, de su rio, el que la ha arrullado desde niña con sus manos de agua: sus líquidas manos. En su remanso se siente tranquila.
Mientras, en el poblado, la tribu duerme sus sueños; una melodía irrumpe silenciosamente en la quietud de la noche. Proviene de las profundidades de la selva. Es Bahiya cantándole a los espíritus del agua. Es la dulce pero amarga despedida para aquellos que la han protegido  desde su niñez. Bahiya canta y llora..., llora y canta. Pasan las horas, los días, las noches y Bahiya, extenuada, casi sin fuerzas, continúa con su lamento, su triste melodía, su adiós.
Pronto vendrán a buscarla. Ya no verán a la princesita que marchó inocente y asustada. Porque el rio, tras una mágica metamorfosis, les devolverá a una mujer que ha roto el cordón umbilical que la unía a su pequeño pasado, para renacer en un nuevo presente y afrontar con orgullo su real destino.

Pero Bahiya, Soberana de los Okrika, llevará en su corazón la impronta de un rio que la amará para siempre.

jueves, 3 de marzo de 2016

CORSÉ Roberto.es




         Nunca desfallecí en la lucha por mi libertad.  Odiaba cada mañana cuando entraba Enriete para ayudarme a vestir.  Solía odiar ese corsé en el que me enjaulaban cada día y que simbolizaba el dominio y la sumisión, no solo en cuanto al género sino que además, marcaba la diferencia de mi clase social (una futura dama), del de las criadas y el pueblo llano.  Odiaba las buenas formas, la buena educación…Esa era la mujer de mi juventud: un jarrón chino que callaba, obedecía y al que se ignoraba sin permitirle pensar por sí misma, como si de un deficiente mental se tratara.
         Un día, mi destino cambió.  Esa tarde nos visitó, acompañado por su hijo, un viejo amigo de mi padre.  El joven, aunque guapo, era de una naturaleza tímida y taciturna.  Como dos bichos raros que mutuamente se reconocen, enseguida nos sentimos atraídos.  Estuvimos hablando de literatura, de pintura y hasta de política, algo sorprendentemente inusual en aquellos tiempos.  Por primera vez, no sólo veían en mí a una damisela casadera sino que además se interesaban por la mujer inquieta, con criterio propio, que se encontraba debajo de aquel ridículo disfraz.  Pronto nos casamos y con este acto me liberé de las ataduras de aquella mordaza que me atenazaba el cuerpo y ninguneaba mi capacidad intelectual.
         Hoy por hoy, mi marido se ha convertido en mi mejor compañero; él me apoya, me ama y me respeta.  Lidero el movimiento sufragista que lucha por la igualdad de la mujer y por la restitución de su dignidad social.  Por cierto, sigo conservando aquel antiguo corsé que tanto detestaba en mi mocedad; pero sin embargo, ahora me encanta, pues se ha convertido en la original y singular pantalla de la lámpara que adorna mi tocador…Sexi, ¿verdad?


jueves, 25 de febrero de 2016

LLUVIA DE HIPERBREVES Roberto. Es



JUGAR CON LA LITERALIDAD



1.       Esta mañana voy de culo. ¡Cómo duele por las calles empedradas!

2.      Y le dije…, mire guardia, he perdido la cabeza y si ustedes no la encuentran, ¡a ver dónde voy yo a ponerme el sombrero!

3.      Ayer tuve una cita y me dio calabazas; acabo de hacer una deliciosa crema con ellas

4.      Ya no puedo más; voy a hincar los codos a ver si dejan de hablar
5.      Ya no sólo hablo por los codos, ahora también han empezado a hablarme las rodillas

6.      El otro día metí la pata con mi amigo, quedaron tan encajadas en la alcantarilla que tuvimos que llamar al 112

7.      Cogí una manzana para matar al gusanillo. Estaba exquisito.  La manzana la tiré, estaba muy ácida.

8.      Ya sabía yo por donde iba, ¡si se le veía el plumero…!, no ves que el penacho asomaba entre el gentío.

9.      Pobrecitas mis paredes, tengo que comprarles un sonotone; ya no oyen ni al vecino, ¡cada día están más sordas!

DARLE LA VUELTA A REFRANES

1.      A perro gordo, todo son chorizos

2.      A otra cabeza con este piojo

3.      A quien a buena mesa se arrima, buena vianda lo alimenta

4.      A falta de coche, buenas son piernas


CAMBIO DE ROLES

1.      Según la policía, la malvada madrastra fue el único testigo que vio en su espejo como el reloj mataba el tiempo

2.      Mi pañuelo se hundía en el agua mientras yo, ahogado en lágrimas, me sonaba con la piedra

3.      El árbol contaba historias al libro, que retoñaba al escucharlo.






ANHELO. Roberto ES.





         Fue un día como hoy: lluvioso y frío. En mis recuerdos, tan lejanos ya, lo veo… allí, de cuclillas, sonriéndome. Puedo sentir cómo abraza con sus poderosas  y acogedoras manos mis manos infantiles, inocentes, mis huérfanas manos…; y sus ojos, fijos en los míos como frágiles cristales a punto de estallar de emoción contenida, me prometen que algún día volverá.
         Esas imágenes que atesoro y a las que me aferro como un náufrago a un madero, permanecen intactas en  mi corazón, ángel custodio que las protege para evitar que sean pervertidas. Las rememoro constantemente, de una forma casi compulsiva; me alimento de ellas para que no se desvanezcan con el paso inexorable del tiempo que, implacable, se empeña en diluirlas.
         Me reflejo en el espejo que, indolente, me devuelve un rostro ajado, cansado y cano. Pero en mi interior habita un niño triste y desconsolado, esperando que en cualquier momento su padre abra la puerta y lo abrace, elevándolo por los aires con su risa clara, franca y llena de amor.
         La noche oscura invade mi habitación como un silente lamento. Estoy cansado, muy cansado; sólo deseo poder dormir; y albergo la esperanza de que el nuevo día me lo devuelva. Porque puede que mañana llueva, quizás, vuelva a llover…




jueves, 18 de febrero de 2016

LOS OBJETOS QUE DUERMEN* Roberto.es



         Llegamos de madrugada.  Las sombras, únicos testigos de nuestro regreso, nos observan, como alcahuetes, para gritarle nuestra llegada al amanecer.
         El caserón, en lo alto del pueblo, aparece vigilante, como encantado, cual viejo socarrón que, sentado en su colina, espera la vuelta de su estirpe.  Varias generaciones han sido amamantadas bajo sus recios techos, entre sus acogedores rincones, protegidas por firmes paredes cómplices de secretos inconfesables.  La mansión se despereza haciendo crujir sus anquilosadas vigas, para arroparnos en la fría noche con el calor de la omnipresente chimenea que nos arrulla con el crepitar de sus llamas.  Los muebles, durmientes, abren ahora sus puertas y cajones para mostrarnos lo que durante años han guardado con celo; antiguas vajillas, protagonistas de importantes acontecimientos familiares, vuelven a alimentarnos.  Cartas sepias, escondidas en gavetas, nos hablan de otros tiempos contando, tal vez, historias de amor no correspondido y ardientes pasiones en la clandestinidad.

         La vieja casa nos abre sus puertas como fuertes brazos que nos atraen hacia su interior: vientre caldeado que nos guarece para protegernos como mater amatísima  de los peligros de extramuros.  Ella es nuestro verdadero hogar…la creíamos muerta cuando, solamente dormía…


*Título tomado prestado de versos de José Hierro



jueves, 4 de febrero de 2016

LA MALETA Roberto.es

Caía la tarde cuando Raquel desempolvaba aquella vieja maleta,  único   cordón umbilical que la unía a su pasado, a sus padres.

      Era muy pequeña cuando la llevaron a casa de sus tíos, que la  recibieron como una pesada carga impuesta por la ley. Ninguneada y  sometida por aquella consanguinidad envenenada, tuvo una infancia    triste, siempre sola, sin amigos. Hoy, por fin, se liberaría de  aquella herencia que le dejaron sus progenitores. A partir de ahora se haría cargo de su vida, tendría que tomar decisiones,  equivocándose unas veces y acertando otras pero, eso sí, sería dueña  de su destino.
Solo se llevaba lo imprescindible, quería ir ligera de equipaje. Dejaba en aquel hogar una pesada mochila cargada de amargos recuerdos. Sin hacer apenas ruido, salió de su habitación y se dirigió hacia la entrada. Desde allí pudo ver por última vez a sus tíos que se encontraban en el salón, ahora se le antojaban dos pobres ancianos sin nada que contarse. Sintió una mezcla de rabia y compasión; sentimientos encontrados que habían marcado su desdichada vida. Pero no les guardaba rencor, al fin y al cabo, la  llegada de aquel pequeño ser, desbarató la tranquila existencia  de la peculiar pareja rompiendo en mil pedazos su plan vital en el que nunca tuvieron cabida los niños...
Raquel avanzó hacia el umbral de la puerta y echó un último vistazo a los que habían sido los dominios de su mundo de nunca jamás. Ahora se enfrentaría a la realidad y estaba preparada para al fin, vivir...
Las calles, iluminadas con guirnaldas, le daban la bienvenida en su  trepidante aventura. La ciudad bullía a su alrededor; a través de las ventanas, se escuchaban risas y se entonaban entrañables villancicos.
Era 25 de diciembre. Había comenzado su nueva vida; era Navidad

miércoles, 3 de febrero de 2016

BORA BORA Roberto.es

El teléfono comenzó a sonar de madrugada… quebrando la quietud nocturna del barrio. Ya se habían enterado. Inmediatamente, me levanté y reservé una plaza para el primer vuelo a Bora Bora…
Mi billete de lotería premiado pronto había dejado de ser un secreto


jueves, 3 de diciembre de 2015

LA SORPRESA Roberto.es






Sucumbir a un deseo, casi a oscuras, apenas a la luz de una vela…Sólo la sombra arrancada de su piel comparte la anhelada vigilia, bailando frenéticamente al ritmo que la marca la sinuosa candela.   Embriaga por la fantasmagórica visión, se deja arrastrar por su delirante embeleso.  Allí está, ese cuerpo de ébano, turgente, de líneas perfectas, cinceladas por dioses, envuelto en oros que invitan a la desenfrenada y lujuriosa pasión.  Se acerca despacio, con miedo, todo su cuerpo tiembla, y el azorado corazón se detiene…  Sus manos trémulas desnudan con veneración aquel refulgente cuerpo, lo despojan lentamente de sus brillantes vestiduras.  Una ardiente y desconsolada boca muerde con vehemente lascivia la cobertura de aquel deseado bombón…

jueves, 12 de noviembre de 2015

PREMIADO Roberto.es



         -¿Diga?  
         -Buenas tardes. Quisiera hablar con el Sr. Joaquín Gutiérrez.
         -Sí. Soy yo.
         -Le llamo del Departamento de Relaciones Públicas del Ministerio de Sanidad para comunicarle que, en el sorteo que venimos haciendo anualmente entre nuestros afiliados, ha resultado usted ganador del primer premio, al coincidir las 5 últimas cifras de su número de la Seguridad Social con el primer premio de la Lotería Nacional de ayer.
         -¡No me diga! Y, ¿qué he ganado?
         -Pues mire, con su premio tiene derecho a disfrutar de una prueba diagnóstica en el Hospital público que usted elija.
         -¡Qué estupendo! ¡No me lo puedo creer! Y, ¿en qué especialidad?
         -Pues, Don Joaquín, este año ha sido seleccionada la Unidad de Digestivo.
         -¡Fantástico!. Ya tenía yo ganas de que me tocara algo bueno... Oiga Señorita, y ¿qué tipo de prueba puedo elegir?
         - Pues mire por donde Está usted de suerte. En este sorteo hemos tirado la casa por la ventana  incluyendo, entre todas, la prueba reina de la Unidad.
         -¡Qué bieeeen! ¡No me irá usted a decir que es una ecografía de abdomen o quizás ha hasta una gastroscopia ...Que locuras digo en seguida me pongo a soñar...
         -No, no, que vaaaa, Don Joaquín. -! Lo ve Señorita ,si es que en seguida se me va la cabeza...¡- Es Mucho mejor todavía: siéntese no vaya a caerse – por Dios señorita me está usted asustando- Pues ha ganado usted una magnifica colonoscopia con sus 6 metros de fantástica manguera que, introducida en su ano por manos expertas, hará las delicias de su intestino. Además, este año, regalamos como complemento 3 litros de bebida laxante que deberá ingerir unas horas antes de disfrutar de la prueba.

         -Señorita, creo que estoy soñando. Nunca me había tocado nada. Cuando se lo cuente a mi familia voy a ser la envidia de todos. Entre usted y yo, hasta el día de hoy me ponía los diente largos el presumido de mi amigo Emilio porque alardeaba de que ya le habían tocado dos premios de su Ministerio: un cateterismo en el Hospital Dr. Negrín de Las Palmas y una extracción de líquido de la medula espinal en el Universitario de Tenerife. Vamos, lo que se dice un tipo con suerte. Estoy deseando ver su cara cuando se lo cuente...
         -Pues nada, Señor Gutiérrez. Enhorabuena una vez más y que disfrute de su codiciado premio.
         -Muchísimas gracias, Señorita. Me ha hecho el hombre más feliz del mundo.
(Corte de comunicación)

         

jueves, 22 de octubre de 2015

MI CALVA TIENE TRES PELOS, TRES PELOS TIENE MI CALVA Roberto ES.


Mi pelo…, ¡qué gracia!; nunca pasó de folículo piloso. Siempre brilló por su ausencia. Ni siquiera en mi juventud más impúber tuve una cabellera hermosa y abundante; más bien era rala y fatigosa.
            Recuerdo que me rapaban al cero para que brotara con más fuerza. Aquel acto, que se repetía maquinalmente cada tres meses como si de un diabólico ritual se tratara, significaba para mí una auténtica humillación, la víctima perfecta para burlas de pasillo. Por unos días, imaginaba que me brotaría un prodigio de melena sedosa y salvaje que, como las de los indios apaches, coqueteaba libre con el viento. Pero…, pronto reaparecerían aquellos estúpidos y pretenciosos cuatro pelos; un quiero y no puedo; una fregona con delirios de grandeza que me devolvía, una vez más, a la dolorosa realidad de un adolescente imberbe.

            Ya hace años que, por suerte, me despedí de ella. Créanme que no la echo de menos. Hoy en día, disfruto de mi orfandad capilar y paseo mi digna alopecia por todos los foros a los que soy invitado presumiendo de cabeza brillante y reluciente. Me siento dichoso… ahora, por fin, puedo decir que soy feliz: ¡Un calvo feliz!.


jueves, 24 de septiembre de 2015

EJERCICIOS NARRATIVOS TALLER NARRANDO CADA JUEVES

Chic@s, narrar puede ser un juego muy divertido, si logramos vencer el miedo de dejarnos llevar por la imaginación; mucho más si, al hacerlo, nos apoyamos en el sentido del humor, o en la poética propia y personal que todos poseemos.  Estos microrrelatos son una buena muestra de ello.  Gracias por ser tan receptivos con los retos a los que los lanzo cada semana.  ¡Yo disfruto tremendamente escuchándolos! 





TENGO UNOS ZAPATOS   Lali Marcelino
Tengo unos zapatos que, cada vez que salen de su hogar, chirrían, gimen, se quejan… Por todo eso, antes de que terminen en la Uvi, he decidido jubilarlos.

TENGO UNAS TIJERAS    Ana Rosa Benítez
Tengo unas tijeras que cortan tan profundamente que te sangra el alma

TENGO UNOS GUANTES   Alicia Carmen
Tengo unos guantes que hacen que pierda los estribos; son tas resbaladizos que mis amigos ya no creen en mi seriedad

TENGO UNAS TIJERAS   Roberto.es
Tengo unas tijeras que están locas porque se niegan a cortar.  Ellas dicen que han nacido para bailar y giran sobre sí mismas y se abren en espagat.  Les gusta cortar figurines y telas maravillosas por lo delicados que son sus filos.

TENGO UNOS GUANTES   Maruca Zamora
Tengo unos guantes que me sacan de apuros muchas veces.  Los tengo siempre en la cartera y, en algunas ocasiones, guardo en ellos mi móvil, en otras lo uso de monedero y, con frecuencia ocurre que cuando los necesito para el frío, no puedo usarlos porque están ocupados en otra cosa.

TENGO UNOS ZAPATOS  Esther Morales
Tengo unos zapatos que salen de fiesta en fiesta porque les encanta conocer a la gente y sus historias.  Por eso en cuanto pueden, viajan de país en país para traer  sus suelas cargadas de experiencias.  Cuando regresan a la zapatera, son la envidia de los compañeros que, sosos y aburridos, oyen sus cuentos.


TENGO UNAS MUÑECAS  Lali Marcelino

Tengo unas muñecas en el baúl de los recuerdos que estoy pensando regalar y, cada vez que lo intento, me es imposible, porque cada una de ellas, me dice que no con su mirada.

TENGO UNOS RULOS DE PELO   Roberto.es
Tengo unos rulos de pelo que prefieren enrollarse con los cables del ordenador antes que liarse con melenas


TENGO UN CARTÓN DE HUEVOS  Ana Rosa Benítez

Tengo un cartón de huevos que me persigue desde hace un año.  Yo creo que me ha confundido con la gallina que los puso