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miércoles, 23 de octubre de 2013

HISTORIAS DE AYER De. Clotilde Torres


No se asustó para nada  al ver su imagen reflejada en las ventanas de aquella pequeña estación de metro.
A su memoria acudió su primer afeitado, su cara reflejada en el espejo.  Estuvo a punto de volver la cabeza, le pareció que alguien estaba detrás de él, cuando se dio cuenta de que era su propia imagen, el corazón  se le escapaba del pecho, se cogió la cara con las dos manos, se la palpaba por todas partes, entonces fue cuando volvió la espalda al espejo; una voz le sacó de aquella pesadilla
- ¿Le ayudo a llevar la maleta señor?
-¡Déjala!- Dijo con muy mal gesto
- Perdone, pensé que necesitaba un taxi.
- No, voy caminando, hace muchos años que no estoy en mi ciudad.
Levantaba la cabeza a cada paso, todo había cambiado mucho. Le parecía que había pasado media vida.  Había pasado su juventud en una guerra injusta que no entendía y allí estaba.
Bajó silenciosamente por la calle mayor; el reloj de la iglesia daba la hora.

Una hora muy torera para España; las cinco de la tarde. Espero que jamás vuelvan esos recuerdos a mi memoria.



miércoles, 20 de febrero de 2013

POR SER TAN PEQUEÑOS de Clotilde Torres




Yo quiero participar en el concurso de murgas, ya soy mayor, tengo ocho años, puedo entrar en la murga infantil, mis piernas no son ningún impedimento, le decía Ángela a su padre. 
No te preocupes, voy a hablar con el Director, seguro que te coge este año, además eres muy inteligente y ya cantas algunas letras tuyas, le respondía el padre.
¡Uy, uy, papá! sí, vete ya que hoy empiezan los ensayos.
Y llegó el día tan deseado por Ángela, por fin participaría en la murga de su barrio.  Cogió sus muletas y se dirigió al centro.  Sus amigos se pusieron muy contentos, cuando la vieron todos la besaron y le dieron la bienvenida.

Por ser tan pequeños
nos toman el pelo,
nos dejan a un lado,
sin colegios.
Para la enseñanza
dinero han dado,
digan donde está,
porque ha volado.
.

No fue agradable oír aquello en voz de niños inocentes, pero el problema está ahí y ellos lo viven.  Está en el ambiente.



jueves, 7 de febrero de 2013

ELLA de Clotilde Torres






Muchas mujeres le tenían un gran respeto y decían que les daba terror usarla.  Aún así, la compraban, guardándola en cualquier repisa.  Decían que algún día la utilizarían y respiraban de tranquilidad.
Sin embargo, para las más osadas, se puede decir, sin temor a equivocación, que con ella llegó a nuestras casas la máxima tecnología, como gran ayuda en la cocina.  Las carnes en menos de treinta minutos ya estaban listas, ahorrando tiempo y dinero.




miércoles, 23 de enero de 2013

EN EL TEATRO de Clotilde Torres





Cuando se abrió el telón y salieron los actores a escena, yo la miré a los ojos y ella me dijo:
-“Perdón, señor, veo que usted me mira con una insistencia que no es normal”.
-Señora, disculpe usted, pero es que yo he visto esta obra muchas veces y me parece que usted es la actriz principal. ¿Qué hace en este palco?.
Ella me sonrió y, muy comprensiva, enseguida me dio la explicación.
-Es usted muy observador.  Espero que la que me sustituye hoy en escena, no le defraude.



domingo, 20 de enero de 2013

LA CONVERSACIÓN de Clotilde Torres




Han pasado años y, a pesar de ello, aún recuerda su cara de asombro.  Hacía unos meses, se había  fijado en un chico que siempre cogía el autobús una parada más abajo que la de ella.  Como buena observadora, sabía que le gustaba y que estaba esperando el momento propicio para acercarse a ella.  Ese día, se bajaron los dos en la misma parada.  La chica salió rápidamente y él detrás con otros compañeros.  Al llegar al semáforo, ¡qué casualidad!, estaba en rojo.  Se acercó a ella.
-¿No le parece que ya es hora de que empecemos una amistad? Nos vemos cada día y ni siquiera nos saludamos –le dijo él, mientras ella no salía de su asombro.
¡Con lo tímido que parecía!                         
-Pues la verdad, no me había fijado, pero le digo que mi amistad no se la niego a nadie.  Bueno, ¡hasta mañana… si coincidimos!
-Eso espero –contestó él –pero, mira, si no tienes mucha prisa, te invito a lo que quieras y charlamos un rato.
Ella pensó, ¿y de qué hablo yo con éste, que no conozco de nada?, sin embargo, aceptó.
Él empezó diciendo que había tenido mala suerte con sus parejas y que ella le parecía una persona muy agradable, que seguramente le entendería y podían llegar a algo más que una amistad.
-Ah no!, yo tengo novio –le dijo ella –pero si necesitas un psicólogo, tengo un amigo que te ayudará.
-No, mujer, no me hagas esto, un amor se deja por otro.
-¡¿Qué dices?!, ¡De verdad necesitas un profesional.
Y se largó para siempre, dejándolo solo en medio de aquella conversación.



jueves, 17 de enero de 2013

DE ESPÍRITUS de Clotilde Torres





No lo sé, pero cada vez que ella miraba para el cielo, descubría algo nuevo.  Esa vez en concreto, decía que alguien la miraba.  Claro, le contestaba su hermana mayor, te miran y protegen todas las personas que te quieren. ¿Y por qué no vienen para que yo las vea y así poder hablar con ellos?.  Te explico, es de lo que alguna vez has oído hablar…, los espíritus.  Sí, ya, cuando abuela me dice que estoy tan flaca como el espíritu de las golosinas.  A la hermana no le queda otra, pues no sabe como responder a la niña y coge ese camino para desviar la conversación.  Ves, cuando alguien dice acalorado, calla ya, eres el espíritu de la contradicción o qué pobre de espíritu eres, levanta el ánimo hombre.  Mira hablando de eso, te digo una muy bonita, ¿el espíritu de las flores es el perfume?. ¡Esa sí me gusta!.  Bueno te voy a decir dos más que me gustan mucho, pero que tú todavía no lo vas a entender, ya te lo explicaré con el tiempo, ahí va: en las leyes se ha de entender más el espíritu que a la letra.  Sí…  y… el espíritu es inteligente pero la carne es flaca, dijo Jesús.  La pequeña se queda mirando a su hermana. Ya sabes, dile al espíritu de tu inteligencia que no se olvide de explicármelo. 


AQUEL OLOR de Clotilde Torres





Es increíble que un olor despierte tantas sensaciones.  A los amigos se les diferencia por su perfume.  Te tapas los ojos y sabes quien viene.  Las madres, ellas huelen muy bien siempre y, no digamos cuando llegamos a la calle, el olor a lejía de los baños, de ese conejo en salmorejo o de pescado encebollado.  También cuando sales al patio, llega a ti el olor a ropa recién lavada y entonces me acuerdo de la casa de mi abuela.  Por la noche, el aroma de la famosa tortilla y al salir al jardín, el de mi queridísimo jazmín, llena mi pensamiento y me transporta muy lejos, a mí en particular, a los cuentos de la Alhambra.

jueves, 20 de septiembre de 2012

ÉL de Clotilde Torres




Está en mi vida desde muy pequeña.  Ya decía mi abuela que algún día sería mío, como anteriormente había sido de mi bisabuela.  En el siglo XVII, estaba colocado en el salón principal donde todas las señoras que llegaban, se recreaban en él.  Es muy bello, su marco de unos quince centímetros está adornado por pequeñas rosas, bañado con pan de oro.  Es increíble pero, no tiene ni siquiera una sola manchita; está en perfecto estado.  Sólo se le nota en los laterales, como si alguna vez hubiese estado en otra posición y, es la verdad.  Antiguamente las casas eran de techos altos y se ponían en posición vertical para verse al completo.
Cuando fue mío, lo coloqué apaisado pues es la forma más favorecedora para mi decoración.  Desde hace cuarenta años es de mi propiedad.  Lo cuido y lo quiero como la joya más importante de mi familia.  Tiene más de trescientos años y a veces, mirándome en él, le pregunto:
-¿Cuántas cosas sabrás, todo lo que habrás visto y todos los que se habrán visto en ti, mi queridísimo espejo?


miércoles, 29 de agosto de 2012

ASUNTOS PRIVADOS de Clotilde Torres




No es agradable para nadie, encontrarse inesperadamente con su novia en un tren, cuando todo hacía suponer que estaría durmiendo. Y es menos agradable, si se la ve junto a una persona de buen físico.  No le ha reconocido.  Él debía bajarse en la próxima parada, allí le esperaba un trabajo pendiente, que el resto del mundo desconocía.  Casi siempre debía hacerlo de noche, como esta vez.  Así que no podía seguirla.  Con esa preocupación, bajó del tren, sacó su cámara fotográfica y tras llegar al lugar convenido, se colocó entre los árboles, mientras trataba de encontrar una explicación a lo que había visto en el vagón hacía un rato; su novia con otro.  En ese momento, llegó un coche que se paró muy cerca, tal como esperaba.  La pareja que estaba dentro se abraza al despedirse, cariñosamente.  Él sabe, por experiencia que, en momentos como estos, suelen estar tan entretenidos que no se darán cuenta del flash de la cámara.  El trabajo ya estaba terminado.  Se marchó pensando que al día siguiente cobraría una gran cantidad de dinero.  Hace años que trabaja como investigador privado, pero era la primera vez que sentía en carne propia aquel….  De camino de regreso a casa, no paraba de preguntarse si debía decírselo cuando la viera o asegurarse de la verdad, contratando un detective privado.



martes, 28 de agosto de 2012

NARANJAS DULCES de Clotilde Torres



Ella, como de costumbre, salió por la mañana temprano ya que tenía que hacer lo de siempre: pasar por las oficinas de sus bancos habituales para efectuar los pagos. Y como siempre, también, iba fijándose en todo lo que se cruzaba a su paso.  Asombrada ante lo que veía, pensó que estaría de moda aquel color.  Ella sabía que el alegre color naranja, libera lo negativo pero, al llegar a las puertas de la oficina del nuevo “cuenta naranja, préstamo naranja, tarjeta naranja”, cogió el papel y lápiz que siempre lleva en el bolso y escribió “ácido cítrico alimento muy rico en vitamina C, una fruta muy apreciada para hacer cantidad de recetas, el tiempo meteorológico que también tiene su alerta naranja, la famosa piel de naranja que esa sí que no gusta a ninguna”.  Escrito esto, volvió a meter lápiz y papel en el bolso.  Tras salir del banco, decidió ir al mercado y compró cinco kilos de naranjas que, como de costumbre, le quitó ese mal sabor de boca, con aquel sabroso sabor de las naranjas dulces.






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miércoles, 22 de agosto de 2012

MIENTRAS ESPERA de Clotilde Torres




La verdad es que aquel chico le gustaba.  Era bien parecido y, durante el corto tiempo que lo había tratado, parecía amable, alegre y en el trabajo se comportaba correctamente, así que, el día en que él le propuso empezar una relación de amistad, ella no lo dudó y dijo que sí.
Cuando salían del trabajo, iban al cine, daban paseos interminables por Las Ramblas, tomaban algún refresco, charlaban, comentaban y así día tras día.  Para ella resultó ser… un aburrimiento.
Hoy, mientras espera por él sentada en un banco del parque, saca un libro del bolso y comienza a leer.  Se estaba relajando tanto con su lectura que no se da cuenta de que alguien está sentado a su lado.
-Buenas tardes
Ella se asusta.
-Perdone pero estoy tan entretenida con la lectura, con el canto de los pájaros y este fresquito que corre entre las plantas que no lo oí llegar.
-No se preocupe por mi, me pasa lo mismo, cuando me adentro en la lectura, me olvido del tiempo  y de todo.
Terminan riéndose.  Ella marca el libro y lo guarda en el bolso. Hablan de música, de poesía, se sienten cómodos.
Definitivamente, ella ha decidido no mirar hacia atrás.  No seguiría esperando.


domingo, 15 de julio de 2012

CARTAS de Clotilde Torres




Lo había ido a despedir al aeropuerto.  La ilusión de los jóvenes en aquella época era Europa porque, entre nosotros decíamos que empezaba en Los Pirineos.  Nuestro país sufría una gran dictadura y como jóvenes teníamos nuestros ideales.
Los meses siguientes a su ida, recibió casi una carta diaria. ¡Qué cartas! Amor, generosidad, complicidad, ideales y proyectos. En ellas, él le decía:
-En cuanto termines tus estudios, te vienes para acá.  Tenemos trabajo y sobre todo libertad.
Pero, las cartas empezaron a menguar.  Pasaron a ser una al mes aunque recibidas con la misma ilusión.  Con el paso del tiempo, las cartas no llegaron.  Ella pensó
-Habrá encontrado una chica moderna, guapísima y es normal que no piense en mí.
Ella sí que encontró un buen hombre, trabajador, de buena posición.  Se casaron y tuvieron tres hijos.  Fueron muy felices.
Un día en el que su madre no se encontraba bien de salud, le dijo:
-Saca del armario el traje de chaqueta negro para cuando vayamos al médico.
Ella se entretuvo buscando unos pañuelos para el cuello y algunas joyas. Entonces  una caja de zapatos que nunca antes había visto allí llamó su atención.  Decidió curiosear un poco mientras su madre seguía duchándose.
Además de joyas, postales, recordatorios de todo tipo, la caja escondía la gran sorpresa de su vida: veinte cartas con la letra que tanto conocía.  No se contuvo.  Vació el contenido de la caja sobre la cama y comenzó a leer aquellas cartas que nunca recibió.  Casi treinta años después,  lloró como una niña, mientras su madre la observaba desde la puerta del baño.
-Hija, perdóname.  A tu padre no le gustaba aquel chico para ti.  Era poca cosa.  Se abrazaron las dos entre llantos y risas.
-Bueno, al menos has sido feliz con otra persona.
Siempre igual, por no contrariar a su madre, a pesar de haber cambiado su destino, se quedó en silencio y no dijo nada.
Ella, tan liberal, tenía la dictadura en su propia casa.



viernes, 6 de julio de 2012

PASODOBLE: ISLAS CANARIAS de Clotilde Torres





Con este título, creo que sobran explicaciones.  La letra lo dice todo.  Dentro de ella caben todas las islas y sus habitantes, ya sean canarios o de otros países.  Los canarios hemos sido siempre, personas amables y cariñosas con los que vienen de afuera.  Nuestra idiosincrasia nos hace ser acogedores y como tales, recibimos a todos los que llegan aquí.  Estamos en un lugar de privilegio, entre Europa y América y eso nos da un carácter abierto.
Los canarios pensamos en el fondo de nuestros corazones que, como Canarias no hay dos.  Todo el que viene se queda; por algo será.

Islas Canarias, Islas Canarias,
vergel de belleza sin par,
 son nuestras Islas Canarias,
que hacen despierto soñar…

jueves, 28 de junio de 2012

ESE DÍA EL MUNDO AMANECIÓ AL REVÉS de Clotilde Torres





Al levantarme, lo primero que hago es abrir las ventanas.   No puedo creer lo que estoy viendo:  una persona llevada por un perro. Éste corre y la mujer, agarrada por el cuello, lo sigue jadeando.  Unos niños que pasan camino de la escuela, conversan entre ellos sobre los cuentos que han leído: Pulgarcito es enorme, el hada es feísima, la madrastra es la mejor madre…  Oigo, de pronto, que los ladrones son gente honrada, que los banqueros te regalan el dinero, en la farmacia te dan todo lo que necesitas.  ¡Dios mío!, ¿me estoy volviendo loca o qué?
-No, mamá, te dejaste dormir viendo el telediario

LA VISITA de Clotilde Torres




Ella está en todas partes.  A veces pasa sin que nos demos cuenta y, cuando no la esperamos, se presenta de golpe.  Puede incluso que, alguna vez te roce pero siga de largo.  Cuando la buscas y lo intentas una, dos, tres veces, te mira pero, se va…, ¡qué dura es!. Se va porque ella hace lo que quiere, no lo que quieras tú.  Aunque la llamen desesperadamente, en demasiadas ocasiones se va por el camino equivocado.  Se presenta en fiestas, en guerras, en países desolados por culpa de sus gobernantes, en las carreteras, en los hospitales, se mete en las casas sin ser invitada…
Si pensáramos que no tiene amigos, estaríamos equivocados.  Los que viven de ella ganan muchísimo dinero, no tienen límite.  Se llaman funerarias, narcotraficantes, vendedores de armas…
Es una visita a la que nadie desearía abrir la puerta de su casa.


jueves, 24 de mayo de 2012

FANTASMAS de Clotilde Torres





La luna entraba por la ventana. Al poco tiempo, los perros comenzaron sus ladridos; aullidos que hacían temblar de miedo.
Él, arrellanado en su butaca, junto a la chimenea donde el fuego chisporroteaba calentando aquella lúgubre estancia, no pensaba en otra cosa que en terminar aquel libro que estaba leyendo.  De vez en cuando, mojaba sus labios con maravilloso licor que tenía sobre una mesita cercana.
De pronto, oyó aquel ruido infernal que hacían sus perros  y tiró del cordel de la campana.  Inmediatamente, apareció el mayordomo; un hombre enjuto, frío y con una vestimenta horrible que daba tanto miedo como el ladrido de los perros.
-¿Qué les pasa a los perros?
-Señor, presienten la muerte, la angustia que está viviendo su padre en su lecho de muerte.
-¿Cómo va a ser eso, si mi padre falleció hace treinta años?
De pronto, se le cayó el libro de las manos.  Fue suficiente para despertarle.  Todo había sido un sueño.



jueves, 17 de mayo de 2012

LA VENGANZA de Clotilde Torres




Yo soy Sol, la mejor amiga del novio aunque he de confesar que en otros tiempos fui algo más que eso.  Éramos la envidia del colegio y según fuimos creciendo, la envidia del instituto, con el tiempo, los amantes perfectos.  Nuestros padres ya nos veían casados y ellos llenos de nietos.  Fue al terminar la carrera y empezar a trabajar, cuando ella se interpuso entre todos nuestras ilusiones; esa es Sonia.  Poco a poco, ocupó mi lugar en su corazón, a pesar de lo cual, nunca dejé de ser su amiga.  Por eso, hoy le dije a mi madre:
-Vete a la iglesia una hora antes, vas a ver como esa lagarta se queda compuesta y sin novio. 
-Hija, déjalo ya, el tiempo se encargará
-No, mamá, no.  Él no merece lo que ella es.

En la despedida de soltero, estaba mi venganza.  Cuando me enteré donde se celebraba, le pedí a una de las chicas, que por cierto, es compañera de la novia, que quería hacerle una broma a mi primo, que no lo dejara salir del piso hasta el lunes.  Le di la cantidad acordada; ya ella se encargaría de que fuese así, pues es una profesional del sexo.

jueves, 3 de mayo de 2012

LA ILUSIÓN DE MIGUEL de Clotilde Torres




Miguel se dirige al río, como todas las tardes.  En su mochila lleva la merienda y un libro; le gusta mucho leer.  Cuando era pequeño no pudo ir al colegio porque estaba a muchos kilómetros de su casa.  Su madre se dedicaba a las labores del hogar y ayudaba a su esposo en los trabajos del campo pero, pese a estar tan ocupada, siempre reservaba dos horas de la mañana a la educación de su hijo.
Cuando Miguel se hizo mayor, ya pasaba por la aldea un autobús y fue así como pudo comenzar su educación escolar. Para él supuso una gran ilusión compartir las clases con otros chicos de su edad.  Gracias a la ayuda de su madre, cuando el maestro preguntaba, él respondía todo.  Estaba muy orgulloso de su madre porque la mejor de las maestras durante aquellos años en los que no pudo asistir al colegio.
Un día le prometió que él también sería maestro algún día, para enseñar a los niños que vivían lejos de las ciudades.  Es por eso que hoy Miguel se dirige al río para merendar y leer.  Se han cumplido sus ilusiones; es el maestro del pueblo y tiene ocho alumnos que van con él hacia el río.  Juntos, juegan y comentan el libro que están leyendo.

miércoles, 18 de enero de 2012

¿DÓNDE ESTUVISTE ANOCHE? de Clotilde Torres

¿DÓNDE ESTUVISTE ANOCHE?

¡Ah! pero... ¿todavía te tengo que dar explicaciones de a dónde voy?.  Sabes que te digo que dejemos la fiesta en paz.  Me voy a duchar y a la cama.  Y... para que lo sepas; vengo del Cuadrilátero.  Lo pasé muy bien con mis amigas.  Allí se habla de cualquier tema.  Oigo a Pedro Guerra y me embeleso con su música.  No hace falta ir a otro sitio; allí tengo de todo y, ¡por si no lo quieres ver con tu poco entendimiento!, estuve con mi amor, mi compañero, el amigo con el que siempre cuento en los momentos más difíciles de mi vida.  Y nada más llegar aquí se me complican las cosas.  Al poner los pies en el zaguán, tropecé con algo.  No habías cerrado la puerta y me encontré con una persona desconocida durmiendo en medio del pasillo.  Apestaba y roncaba.  No le dije nada.  Cerré bien la puerta de la casa y que durmiera allí la mona.  Me dió un poco de tristeza pero, casi a un tiempo, pensé que por lo menos está bajo techo.  Te lo digo para que mañana no te asustes con lo que vas a encontrar en la entrada.  Prepara fregona, agua caliente y desinfectantes.  Y que esto te sirva para que la próxima vez tengas más cuidado con la puerta de la calle y no estés tan pendiente de mi, que soy mayor que tú y tengo mi vida.  ¿Dónde se habrá visto a una hermana mayor ejerciendo de madre?.

domingo, 4 de diciembre de 2011

SUCRE GLACE de Clotilde Torres

SUCRE GLACE

Si hay alguien que no necesita presentación es la persona de la que les voy a hablar hoy.  Ella llenaba los escenarios sólo con su presencia plena de color, simpatía y con aquellos tacones inigualables que, en una ocasión comentó, haber sido inventados para ella.  A pesar de ellos podía permanecer sobre ellos durante sus conciertos, horas y horas sin parar de bailar, cantar o hablar con el público.  Recuerdo sus conciertos en  Las Teresitas o en la Plaza de España, récord mundial en el libro Guinness.  Ella era la gran señora de la salsa, Celia Cruz que siempre terminaba sus actuaciones con su grito de guerra:  ¡Azúcar, azúcar!