miércoles, 19 de febrero de 2014

EL FRUTERO De Maruca Morales



El lunes se levantó muy temprano para ir a trabajar, pero antes tenía que ir a comprar fruta porque el frutero lo tenía vacío y en su casa se come mucha fruta. Encontró una fruta buenísima y al llenarlo, el frutero le quedó muy bonito, lleno de distintos colores…En ese momento, sonó el timbre de la puerta.
-¡Por Dios! ¿quién será a estas horas?, se me va a hacer tarde para ir al trabajo- se dijo.
Era una sorpresa, llegó su hermana con un ramo de rosas rojas, a felicitarla por su cumpleaños.
 -Caramba, ¡lo que me faltaba por comprar!-fue lo primero que atinó a decir
 Eran las rosas que siempre compraba en la floristería que queda cerca de la frutería, pero con la prisa, olvidó.
Fue tanta la alegría que se le olvidó que tenía que ir al trabajo…

Ese día tenía la casa como a ella le gustaba; su frutero lleno de fruta y un bonito ramo de rosas de las que siempre  tiene en su casa.



ALEGANDO De Lilia Martín Abreu




Josefa y Domitila alegaban un rato, mientras se tomaban un buchito de café.

D:        ¿Cómo ves tú este año que empieza? Josefa.
J:       ¡Ay Domitila! Si te digo la verdad, lo veo negro, pero ¡muy negro!, y también      arrebatadamente romántico mujer…
D:       ¡Aguarde Josefa!, ¿de dónde demonios sacas tú eso?, desembucha más claro pa  poderte entender!
J:        Mira Domitila, nos van a subir tanto la luz, que tendremos que volver a las velas e ir buscando a donde arrimarnos, pa ver si nos calientan las patas, y así poder pasar el invierno.
D:      ¡Alabado sea Dios!, Josefa,  que fogalera tienes.
J:       ¿Fogalera yo? ¡Fogalera la que está prendida allá en la monarquía!, Domitila.
D:      Aymería mujer, y ¿eso cómo por qué?
J:      ¿Por qué va a ser, cristiana? por los problemas, los recortes, y como la ley es igual para todos, ¡a según ellos!...
D:     ¡JESÚS JESÚS JOSEFA! No me digas tú, que ellos también tienen que recurrir a las velas…..
J:      ¡Claro que sí ,Domitila! Para encendérselas a los santos, para ver si ellos hacen un milagro y la hija recuerda alguito, porque está desmemoriada perdía…, esa chica se volvió toleta y no se entera de nada, las malas lenguas dicen que está así desde que se metió en un negocio de lejía, mire usted eso cristiana ¡que necesidad!.
D:     ¿De lejía Josefa?
J:     ¡Sí! Ellos son muy finos y dicen que es un negocio de blanqueo,  ¿Y qué es lo que         se usa toda la vida pa blanquear? Piensa mujer…
D:   ¡La lejía!, pues tienes razón Josefa y los recortes ¿cuáles son?. Si a esa gente lo único que le falta es sarna pa rascarse.
J:     ¿Te parece poco, Domitila, dos yernos en tan poco tiempo?
D:   La verdad, cristiana, que ese hombre si ha tenido mala pata, y encima ¡va y se le           rompe!, esa gente no son sino un puro estalaje, el que no cojea de una pata, lo hace       de la otra, gracias a Dios que tenemos la princesa del pueblo, que es bien echada           pa lante, con decirte Josefa que escribió un libro y es el que más se vende, a según       dice el librero de la esquina. Deberían hacerla representante de la cultura, que todo        el mundo la quiere, no como el chafalmejas ese que tenemos, que donde llega la             gente lo manda a freír chuchangas, ¡y total, la educación estaría igual!.
J:   Esos mismos pensares tengo yo Domitila, y me voy pal chozo que se me hace tarde pa hacer el potaje, gracias por el café mujer.








DIFÍCIL DECISIÓN De Alicia Carmen





Hoy me toca escoger. Así es, me han enseñado cuatro cuadros y debo elegir uno para hacer mi redacción. Y como veo que los cuatro son preciosos, me siento indecisa. ¿Cuál seleccionaré?.
Tomando en cuenta este dilema, pienso que son muchas las veces que nos toca escoger en la vida. Claro, algunas cosas ya vienen dadas, pero las otras, las que debemos enfrentar con un sí o un no –porque no nos toca otro camino-, no resultan fáciles y me pongo a fantasear y a preguntarme:
¿Escogí bien en esta o aquella oportunidad?
Fui justa cuando elegí algo y dejé afuera otra cosa u otra persona?
¿Supe valorar? ¿Puse en la balanza y acerté o quizás me equivoqué?. De cualquier modo las consecuencias llegan tarde o temprano.
La vida fluye como los ríos y nadie puede bañarse dos veces en la misma agua. Ya no hay vuelta atrás.
Pues bien, he llegado a la conclusión de que me gusta el lienzo Nº2, lo titulé La Recolección familiar, pues eso es lo que me parece, un grupo de personas mayores, jóvenes y niños recolectando fruta.
Tienen su cara colorada pues han estado todo el día al sol y se les ve alegres, se notan cansados pero felices.
La faena del día ha sido provechosa, se sienten útiles, contentos de contribuir con su trabajo a la economía familiar y poder hacer partícipes de los frutos de la tierra a los que deseen comprarlos.
Los observo satisfechos, disfrutando de su labor cumplida dando un ejemplo de sencillez, generosidad, trabajo, buen humor y ganas de compartirlo todo.
Solamente concluiré que me gustan estas personas sin conocerlas y que desde el fondo de mi corazón les deseo que la vida no los cambie y puedan cumplir todas sus ilusiones.



jueves, 13 de febrero de 2014

TRAS TRAS De Maruca Zamora.


La niña más linda es mi Paulita, decía Ana su madre, mientras le acariciaba  con mucho amor la cabecita de rubios cabellos. A Paulita le gustaba que su madre la llevara de paseo al parque a ver los animalitos y jugar con ella a su juego preferido. Le tapaba la carita con las manos y decía: ¡tras tras!.  A  la niña le gustaba este juego y trataba de imitar sus gestos, mientras pensaba que mamá tenía magia, ¡desaparece y aparece cuando me quito las manos de la cara!, se decía. Repetía el juego una y otra vez hasta que otra cosa llamaba su atención: los zapatos de tacón de mamá.  Se los puso y taconeaba por toda la casa. Al ver a Lucas, su perro, en el jardín, quiso ir a jugar con él. Salió corriendo y los zapatos volcaron por el aire, sus pies chapoteaban en el agua que había dejado la lluvia esa mañana. Corrían felices y su vestido estampado se confundía con las flores del jardín; al tropezar con ellas con su juego, caían los pétalos al suelo. ¡Este  juego me gusta! le decía a Lucas, abrazándolo.
 Ana, que los observaba, pensó, cuando a mi niña le deje de gustar el tras tras, ya no tendré magia para ella, le gustarán otros juegos, indudablemente mi niña está creciendo y el tiempo será quien diga, tras tras…




SUBIR LA CUESTA De Roberto ES.





Nada más verla. Tomás creyó que no podría subirla… No era una cuesta más; había dejado muchas atrás a lo largo de su existencia; pero ahora se le antojaba más pendiente y angosta que nunca. Seguramente porque sus fuerzas flaqueaban; y su cuerpo cansado, con los años, se había vuelto perezoso.
Pero había que subir una vez más, levantarse y emprender la marcha hacia la cima. Antes, tenía que estudiarla detenidamente, desde la tranquilidad, sin precipitarse; buscar su parte menos empinada, menos dura, y ascender pausadamente pero con firmeza y decisión, parando cada poco para respirar, y descansar, y meditar, y decidir…,sí,  continuar subiendo dejando atrás un poco más de pasado, de ilusiones perdidas, de besos al aire y caricias al viento; o simplemente pararse, detener su camino, que quizás se dirija a ninguna parte; o tal vez, sea una huida hacia adelante, en busca de aquello que le ha sido negado. No puede más, le falta el aliento, desfallece; pero tiene que seguir la ascensión por la ladera del alma con pasos que estampan profundas huellas y, enraizadas a su piel, abultadas cicatrices cinceladas a través del tiempo como olas que rompen contra los pilares de su ser; una fuerza invisible que le impulse hacia el fin de este camino vital. Y será entonces, cuando corone su meta, donde encontrará por fin la paz que anhela su corazón extenuado.
¿O, acaso habrá otra pendiente…?




AQUELLA NOCHE. De Maruca Morales.



Aquel día había dado de sí una noche inolvidable. Candelaria salió del hotel muy contenta, porque había pasado mucho tiempo esperando casarse con su novio, llorando por su amor de muchos años, mientras él se la pasaba dándole disculpas, pero… ¡al fin le llegó el día inolvidable en el que  Sergio decidió  casarse!.

Todo fue muy bonito y tenía el convencimiento de que nunca olvidaría aquella noche, después de luchar tantos años por aquel amor, llegó lo que alguna vez pensó que nunca llegaría; la noche de aquel día…


LA ESPERANZA. De Maruca Morales.





¿Para que sirve la esperanza? nos preguntamos. La esperanza es la fuerza secreta que brota de muy dentro, se nutre de vitaminas, de fe y deseos, para alimentar ella la voluntad humana…
La esperanza sirve para aprender a soñar porque sin esperanza, estaríamos aburridos, siempre las mismas metas y los mismos caminos, siempre las mismas costumbres y los  mismos objetivos.
La esperanza sirve para aprender a sonreír, porque sin esperanza enfermaríamos de tristeza y seriedad y perderíamos nuestra condición de niños.
La esperanza sirve para aprender a rezar, porque conscientes de nuestra debilidad, nos invita a mirar a lo alto, nuestra confianza se fundamenta en las palabras y las promesas del Señor.
La esperanza sirve para aprender a luchar, porque sin esperanza, se huye ante cualquier amenaza, y se sucumbe ante cualquier dificultad. La desesperanza lleva a la derrota.
La esperanza sirve para aprender a vivir, porque vivir no es subsistir, sin esperanza la vida es mortecina, aunque se viva mucho tiempo. No es cuestión de poner años a la vida,  sino vida a los años.
Vivamos gritando y sembrando esperanza y que en ella el niño Dios nos mantenga fuertes y abiertos al amor…
Y a todas las compañeras y compañeros de clase que el señor los mantenga fuertes con salud para que el próximo año volvamos a encontranos con nuestra profesora Isabel a la cabeza.

A todos felicidades.


LO MÁS TRISTE. De Juani Hernández





Ella, desde su más tierna infancia, o mejor dicho, desde que aprendió que con los sonidos se formaban palabras y que las palabras podían tener diferentes significados, aún más, que traían consecuencias…y no siempre del agrado de todos,  ella, digo, se propuso aprender a hablar como bien decía su madre “con propiedad”.  Ella se caracterizaba por lo hermoso y cuidado de su vocabulario. Dada su honestidad de sentimientos, sus palabras, pensamientos y acciones eran bien reflexionadas y consecuentes. Siempre fue conocida por ensalzar la belleza de la naturaleza, de toda la obra de la creación. Portaba toda ella una bondad…, una gran energía de amor.
Pero ¡mira por donde!. Con el tiempo y el frecuente trato con la gente, constató con gran asombro y estupor, que eso precisamente no era lo habitual en la sociedad donde vivía.  La mayoría de la gente y no digamos los políticos, el clero y los educadores se expresaban con un absurdo, ilógico y descabellado montaje de exposiciones repetidas, prejuzgadas casi siempre, puestas de moda por personajillos de dudosa capacidad, careciendo por ello de todo rigor.
En sus reflexiones llegaba incluso a dudar de sí misma y en no pocas ocasiones, preguntarse…, ¿estaré equivocada en mis reflexiones?. ¡Quizás el mundo no es como yo lo veo! ¡NO!…me niego a creerlo!, se decía.
Lo más triste es que, con frecuencia, a las personas se las condena a la indiferencia. Cuando no al ostracismo, queriendo frecuentemente arrastrarlas a la mediocridad y a la simpleza.
Ha pasado el tiempo…, a ella no le ha importado, continúa fiel a sus convicciones. Fiel a sí misma.




LA CAJA NEGRA de Ana Rosa Benítez





Volaba, y yo la sujetaba con fuerza para que no se fuera con el tiempo. Entre nubes, jugaba mientras la iluminaba los rayos del Sol. Reía y reía, aferrada a aquel gigantesco globo; hasta que voló sola, desprendiéndose de mi mano. A los pocos minutos, un zapato venido del cielo cayó en la arena, lo recogí y regresé a casa por el solitario callejón de siempre; esta vez me pareció más frio y gris. Creo que sentí miedo.
El estridente sonido del despertador me sobresaltó.
La busco al otro lado de la cama y está vacía, la única verdad era que ella no estaba. Lo demás había sido un sueño. Sólo quedaba de ella algo de ropa en una silla y en la mesilla de noche el último libro que estaba leyendo. Esta vez no se lo había llevado porque no le cabía en la maleta. Leo el título “En el país de la nube blanca” de Sarah Lark. ¡Que ironía! Pensé. Y yo la ví en sueños entre nubes. En la radio daban el primer boletín informativo de la mañana “se ha encontrado la caja negra del avión accidentado hace una semana, en la que perecieron todos sus pasajeros”.




DIVINOS De Roberto.es


Pertenezco a una estirpe de noble abolengo. Mi padre, diseñador afamado, es requerido en los mejores foros de la moda internacional: desfiles de renombre y prestigio mundial. Di mis primeros pasos encima de una pasarela; muy pronto, me acostumbré a la excitante luz de los focos y a sentir el caluroso aplauso del selecto público, invitado en estos exclusivos eventos. Soy adorado y mimado con intensa vehemencia por señoras de la jet set y seguido por los fashion victims.
Poseo líneas estilizadas, pero firmes. En mi caso, el tamaño sí importa, pues poseo los quince centímetros más deseados por las diosas del glamour. Soy arropado por medias de seda y encaje que adornan piernas infinitas, torneadas cual columnas corintias; estos monumentos me poseen, adoro su contacto y, dentro de ellos, en perfecta comunión, piel con piel, deslumbramos a todo el que nos admira y despertamos ocultos deseos con nuestros sensuales y sexis movimientos.
Mi apellido es Blahnik y mi nombre es Manolo como mi creador; y  si todavía no sabéis de qué os hablo, os diré que soy un zapato de tacón, pero no uno cualquiera; sólo estoy hecho para pies exquisitos; sibaritas que buscan la elegancia y singularidad de un calzado que imprima una huella de sensual pasión.
En fin, éste soy yo: un auténtico Manolo.