lunes, 30 de enero de 2012

SOLEDAD, REALIDAD de Esther Morales Fernández

SOLEDAD, REALIDAD



Ella estaba sola aquel fin de semana. Tenía tiempo para observar  con detenimiento a su alrededor. Se dio cuenta de la gran soledad en la que están inmersas las personas.  Las amigas que viven en pareja y sienten el deseo de compartir, la casada aburrida de la monotonía, la presumida que no se pone el traje que lució en una boda hace cinco años, por no repetir, aquella otra que está sola en casa sin nadie con quien compartir, o la que sale solo cuando tiene un compromiso con las amigas.
Para ella, el diálogo permanente con las personas es algo normal en su trabajo de cada día y a través de estas conversaciones, le ha sido fácil darse cuenta de lo solas que están algunas mujeres, de todas las edades pero sobre todo las mayores.  Mujeres de edad avanzada que ya no tienen a nadie a su lado. 
Cree que toda esta reflexión sobre su propia soledad y la de todas aquellas mujeres que conoce, ha nacido de la impresión que le produjo conocer la historia de una anciana que le contaron recientemente.  Aquella mujer se había tomado doble medicación, por error, y estuvo sábado y domingo durmiendo.  No tuvo ningún familiar, ni siquiera hijos que la fueran a despertar.  Y pasó todo el fin de semana, hasta el lunes, sin tomar alimento.  Eso es soledad.

1 comentario:

  1. Reflexión personal sobre la soledad, el gran mal de nuestros días.

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