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jueves, 7 de mayo de 2015

EL CAMBIO Mercedes Álvarez






            Siempre fue un afamado periodista de investigación en criminología, con muchos riesgos. De hecho, sus trabajos se publicaban y tanto esfuerzo era compensado con homenajes, felicitaciones y demás. Todo resultaba maravilloso,  sin embargo, a él una gran insatisfacción le corroía sin dejarle disfrutar de lo que estaba viviendo, sentía que un desgaste cognitivo, a través de su memoria por el exceso de trabajo, se estaba apoderando cada día más de él. Fue hoy cuando decidió que sí, o sí, tenía que dar un parón a su carrera.
            Después de estar un tiempo recuperándose, descubrió que este otro mundo del que nunca había podido disfrutar, como por ejemplo el estar con los amigos sin prisa, salir a pasear con quien fuera, incluso, sacar a dar una vuelta a su perro, o leer tranquilamente debajo de un árbol, todo, cualquier cosa de lo nuevo…todo, era fantástico y quería disfrutarlo a tope, deseaba seguir así el resto de sus días aunque para ello tuviera que dejar lo que hasta ese momento había sido su mundo. Él, quería un cambio, seguir viviendo lo nuevo.




martes, 7 de abril de 2015

SI FUERA de Mercedes Álvarez



         Y si Rita fuera…un globo, por ejemplo, pero no de esos que se inflan y vuelan, no, no, a ella lo que le gustaría ser es el globo pequeñito de colores, el que tanto le gusta a los niños; si lo fuera, se pondría muy contenta en los cumpleaños, cuando los pequeños cogen los globos en sus manos y los aprietan hasta hacerlos estallar o cuando les pintan caritas…  También están esos tan lindos que ya vienen con los dibujos hechos tan coloridos.  Rita se sentiría plena y muy a gusto y entonces pensaría:

          –¡Qué satisfacción!  Verme tan arropada y querida por estos personajillos que son los niños.  Yo, con lo bien que estoy en estos momentos iría con ellos, nada más y nada menos que…¡a dar la vuelta al mundo!


lunes, 23 de marzo de 2015

SE VAN A ENTERAR. Mercedes Álvarez.






            Le dije al taxista que por favor pusiera la radio y replicó que en la radio no decían más que…unas cosas que para él no tenían ningún interés. Maleducado y grosero, pensé…
            Al llegar al semáforo, el taxista cogió un libro de la guantera y se puso a leer unas líneas mientras…el semáforo se ponía de nuevo en verde y yo pensaba ¿qué podré hacer para que a este presumido se le bajen los humos que tiene? Entonces se me ocurrió empezar a hablar de un tema cualquiera y cuando él quería contestar, yo no le daba opción, pues inmediatamente cambiaba a otro tema así, hasta que llegamos a la dirección que le había dado. Se encontraba tan desesperado que al decirme ¡baje, baje! ni se dio cuenta de que no me había cobrado el recorrido. ¡Sí señor! Me quedé pensando, ¡se van a enterar estos taxistas!.




miércoles, 18 de marzo de 2015

UN SUEÑO Mercedes Álvarez





Por fin mi sueño se hacía realidad.  Me estrenaba como maestra de ceremonias, en el circo ¡qué bonito! Me estaba poniendo ya la ropa adecuada, para poder salir a escena, aun contemplándola me parecía mentira. Pantalón y chaqueta en vivos colores, también lentejuelas, acompañados de un cinturón y botas marrones en piel. Sombrero de copa con muchos brillos de distintos colores. Todo me resultaba exultante y me llenaba de emoción, mi sueño se estaba cumpliendo. ¡Ah! Pero… aún seguía faltando algo que además de importante era también indispensable: la fusta, ¡qué grande y que linda me pareció al cogerla y verla entre mis manos!, sentí que una sensación fantástica e inexplicable se apoderaba de mí. Ya estaba preparada para saltar a la pista y anunciar la función. Con autoridad y dando los golpes de fusta en el suelo, le dije a los compañeros de iluminación:
            -Que se enciendan las luces, cortinas del escenario arriba. Y… señores, señoras, niños, niñas ¡que comience la función!.
            Entre el calor de los aplausos de los espectadores y mi efusividad por la emoción que sentía, no me di cuenta que de pronto algo estaba pasando, yo me movía mucho y a lo lejos oía una voz fuerte y segura que me decía:
- ¡Pero chiquilla despierta! Que estás soñando…





miércoles, 11 de marzo de 2015

EL LLAVERO Mercedes





           Yo estuve mucho  tiempo expuesto en un escaparate, donde mucha gente se paraba para contemplarme y comentaban lo bonito que rea. Pero, nadie me compraba y a mí eso me dejaba mal, pues yo lo que quería era tener un dueño, ¡quería ser comprado! Y ese día llegó. Alguien que me vio me quiso comprar y por fin salí de aquel escaparate, sintiéndome muy contento y orgulloso;  ¡por fin soy el llavero de alguien!.
            Mi dueño enseguida me colgó de una mochila, la cual tenía que ser muy pesada, pues el dueño se quejaba y se quejaba. También me acompañaban dos llaves con las cuales enseguida hice amistad pues desde el principio nos caímos muy bien.
            Pasó el tiempo y me di cuenta de que nuestro dueño sólo usaba una de las dos llaves, con la cual abría y cerraba muchas puertas, sin más, y al preguntarles a mis amigas las llaves el porqué, la que no se usaba nunca me contestó, nosotras tampoco lo sabemos. Pero si es cierto que cuando me coge en sus manos, suele ponerse muy nervioso y me he dado cuenta de que hay una puerta que nunca abre. Y yo le pregunto a mi amiga la llave ¿y si probamos contigo? Se introdujo en la cerradura de la misteriosa puerta que jamás se abría y algo extraño se apoderó de mí al verla abierta. Lo primero, me desprendí de la mochila pesada, que ni su propio dueño soportaba… noté que me invadía un rayo nuevo de fuerza y voluntad y comprendí que en la vida por muchas montañas que te pongan delante, jamás debemos creer que no vamos a poder subirlas, escalarlas. Sí, hay que hacerlo.





jueves, 13 de marzo de 2014

¿QUÉ PASARÍA SI…? de Mercedes Álvarez



…una mañana al levantarme viera que soy otra?.  Supongo que, en principio, tiene que ser toda una sorpresa, además del gran susto que me llevaría.
Te levantas, pasas al baño y, al ir a lavarte los dientes, te miras al espejo y no te encuentras. ¡Jo! ¿Qué pasa aquí?.  Lo que se refleja es la figura de un hombre y yo soy una mujer. ¡Por dios! ¡Que alguien arregle esto!  Me acosté siendo una fémina y lo que veo en el espejo es un hombre.  Verifico que solo se me ha transformado la cara, el resto de mi cuerpo sigue siendo femenino.
Mientras tanto, sigo cadáver, angustiada preguntándome ¿Qué hacer? ¿qué es lo que ha pasado?  Me tiro de los pelos de la barba y de la melena que sale de mi cabeza, que no es mía.
De pronto, alguien enciende la luz y empapada en sudor, me despierto.  ¡Qué bien!  Era un sueño...





domingo, 23 de febrero de 2014

CUANDO UN AMIGO SE VA De Mercedes Álvarez





Soy de las que piensan que a veces un amigo se va, no sólo porque la muerte se lo lleve y nunca más puedas verlo y sientas que además se ha llevado con él o ella un trocito de ti, de tu vida; sino que, en ocasiones, también se van algunos que  durante un tiempo, incluso años, creíste tus amigos. Algunos que al estar a tu lado, se  convirtieron en tu confidente y de los que pensaste que podían estar contigo en las buenas y en las malas. Y claro, tú les das tu máxima confianza y afecto. De pronto, sientes que se van marchando.  Lo notas  al ver  las cosas que te dicen.  Ese es el momento de detenerte: ¡no sigas por ahí!, ¡párate y date cuenta de lo que realmente pasa!, esa persona no es lo que tú has creído hasta este momento.
¡Que pena! Con lo bonito que es una amistad sincera…., por eso,  quienes gozamos de la suerte y el privilegio de tener esas buenas amistades,  estamos obligados a cuidarlas y no dejarse llevar por lo ilusorio y fugaz que en un momento dado pueda llegar  a nuestras vidas.

Lo digo porque la decepción, frustración y pena de haber sufrido un desengaño con una persona que creíste amiga, es muy grande y dolorosa, a veces equiparable a la ausencia definitiva que trae la muerte.


jueves, 13 de febrero de 2014

LA VIDA CUESTA ARRIBA De Mercedes Álvarez




La cuesta… La cuesta puede ser esa que,  a lo largo de nuestras vidas, tenemos que subir cada uno de nosotros… Empezándola a subir desde que nacemos. En la primera infancia, aunque eso lo entendemos  más adelante, porque cuando la estamos pasando no lo percibimos, no captamos lo que sucede a nuestro alrededor.
En cambio, en la niñez, por el instinto innato  con el que todos nacemos y por naturaleza propia, si captas e incluso empiezas a percibir que algo está pasando…puede ser bueno, pero también puede ser malo. El caso es que la cuesta arriba en tu vida ya ha comenzado.
La adolescencia te enseña lo que realmente pasa  y no percibías en tu niñez. Es el sufrimiento que ya empiezas a conocer…, abres los ojos al mundo que te rodea: las persona,  las cosas y la propia naturaleza.
Todo eso es bueno, porque es donde realmente te formas y te engrandeces como persona, por eso el seguir cuesta arriba ya no te costará tanto, aunque pueda sucederte que, aun no queriendo, te tengas que parar, por dura y pesada que en determinadas circunstancias te resulte la carga.

También puede venirte todo de forma que  puedas seguir adelante, parándote o echándole un pulso a tu vida, tus circunstancias…, enfrentándolas o, simplemente, terminar de subir la cuesta agarrada siempre a tu valor y a tus fuerzas.



miércoles, 4 de diciembre de 2013

¿VACACIONES? de Mercedes Álvarez


Por culpa de aquellas vacaciones, Pedro dejó de hablarle a José Manuel durante una larga temporada.  Todo empezó en verano, que fue cuando se reunieron todos los amigos en el pueblo para pasar juntos las vacaciones, ya que el resto del año lo pasaban estudiando en la ciudad.
Como cada año, planificaron lo que podían hacer el tiempo que compartirían juntos aquel verano.  Montar a bicicleta para recorrer los lugares más cercanos o subir a la parte más alta del monte, para luego deslizarse monte abajo, sentados sobre un cartón grueso…y muchas cosas más.  Así lo habían hecho siempre, año tras año, hasta llegar a la adolescencia. 
A José Manuel se le ocurrió organizar un viaje con el fin de que fueran unas vacaciones diferentes, con un destino exótico, asiático, por ejemplo.
Viajaron y, al llegar al hotel, dejaron las maletas en sus habitaciones para empezar su ruta turística.  Cogieron los carritos que utilizan los turistas para trasladarse.  El recorrido no resultó muy agradable pues les cayó una tromba de agua y se vieron obligados a regresar al hotel para descansar.
Ninguno de ellos hubiese imaginado lo que iban a encontrar, ¡qué horror!.  En la habitación había ¡cucarachas!.  Pedro miró a José Manuel.
-¡No me  puedo creer lo que nos está pasando! –le dijo
-Pedro, yo lo he hecho con la mejor de las intenciones, si ha salido mal ¿qué más da?
Tras dar las quejas en la recepción del hotel, decidieron ir a comer algo, aprovechando que había amainado la lluvia.  Encontraron un bonito puesto de comida típica muy cerquita y se animaron a picar diferentes delicias del lugar.
A la mañana siguiente, todos y cada uno de los chicos amaneció con vómitos y diarreas, excepto José Manuel.

-¿Por qué habré aceptado yo el plan de vacaciones de José Manuel? –se preguntaba, cada vez más enfadado, Pedro.


jueves, 28 de noviembre de 2013

COMPAÑEROS de Mercedes Álvarez



Empieza un nuevo curso de narrativa, volvemos a encontrarnos todos aquí para continuar compartiendo nuevas y siempre estupendas historias.  Este es mi tercer año y lo mejor es que sigo viniendo con la misma ilusión que cuando comencé.  Es más, me retrasé un poco en el regreso porque coincidieron las fechas con mis vacaciones y ¡les juro! que ya tenía eso que se llama mono por dar comienzo a mi clases, lo cual significa que entre ustedes no me lo paso nada mal.
Recuerdo el grupito que había cuando vine por primera vez.  Éramos solo unas pocas, luego se fueron añadiendo más compañeras y hasta ¡un compañero! y el grupo se ha ampliado bastante.
Mi primer día, entré por la puerta muerta de miedo, observando todo.  De pronto, me encaré con Isabel, la profe, quien me facilitó la entrada con una tierna mirada, extendiéndome las manos para ofrecerme asiento.  Lo mismo hicieron mis compañeras que me arroparon haciéndome sentir cómoda.

Por todo eso, quiero darles las gracias y decirles que si estoy aquí hoy es por todo eso ¡Gracias, compañer@s!


jueves, 14 de noviembre de 2013

CERRANDO PUERTAS. De Mercedes Álvarez



El escoger este tema no es casualidad. No, no lo es porque yo he sido de esas personas que piensa que la vida no te pone en ciertas circunstancias   simplemente porque sí.
De pronto, un día cualquiera, te encuentras pensando en lo que hasta ahora ha sido tu vida. Y te preguntas, el por qué a lo largo de los años siguen habiendo cosas, que, aunque ya no estén en tu día a día, en lo que eres tú ahora, si es cierto que en su momento fueran importantes para ti,  claro que si.  Tanto que, todavía hoy cuando las recuerdo, aunque sea muy de vez en cuando, se me sigue removiendo algo dentro del alma. A veces son recuerdos muy duros y otras agradables, pero siempre removiéndote  sentimientos, ya sean buenos o malos.

Ahora, después de esos cinco  meses que estuve enferma, al volver a verme bien y fuerte de nuevo, es cuando hice un alto en mi vida para reflexionar y pensar. Pensar, en el por qué, todavía hoy, esa parte del pasado sigue haciéndote tanto daño. Y en ese momento fue cuando me atreví, por fin,  a mirarme en un supuesto espejo y desnudarme, es decir, delante de él, donde nadie te escucha ni te ve, solamente tú y el espejo: y me pregunto, ¿Qué te pasa? ¿Contra qué o quienes luchas? ¿por qué sientes que estás parada? No será porque nunca has aprendido a asumir que las cosas que nos pasan en la vida no son por que sí, sino que pasan porque en ese momento, son tus circunstancias y tienes que vivirlas para que cuando ya no están ahí, sepas que tienes que asumirlo y aprender a pararte y decir hasta aquí, ya esa circunstancia pasó, sea persona o cosa que haya estado ahí. Aprender en que momento de tu vida tienes que cerrar puertas para que se puedan abrir las siguientes…


jueves, 21 de marzo de 2013

PACO EL PIBE de Mercedes Álvarez







Paco, un chico de 18 años recién cumplidos, empieza a trabajar de celador en la Residencia Sanitaria de La Candelaria, allá por los sesenta.  Dada su juventud, los compañeros de trabajo empiezan a llamarle Paco el Pibe y así se dio a conocer por todo el centro, pues igual lo llamaban para hacer algo en una planta, como en la zona de Rayos X o en el mismísimo quirófano.  Bien fuera para sacar o entrar las camas con los pacientes o haciendo lo que fuese, cuando el Pibe se trasladaba a cualquiera de estas zonas para hacer su trabajo, se formaba el gran revuelo entre las compañeras del servicio y unas a otras se decían:
-¡Qué viene el Pibe, qué viene el Pibe!
Luego, todas revoloteaban a su alrededor, ilusionadas y frititas por él.  Pero el Pibe, a pesar de sus pocos años, era muy responsable y no perdía para nada su compostura y seriedad.  Sólo a la hora del café, al que todas le invitaban, se sentaba para bromear y reírse con todas, para luego volver a cumplir con su trabajo, mientras todas quedaban suspirando por él.
Pasa el tiempo y entra a trabajar en Rayos X una linda, joven y dicharachera auxiliar de enfermería llamada Rosy Yanes.  ¡Aquello fue la bomba!, pues lo primero que consiguió fue enamorar al chico que tenía alborotadas a las demás compañeras.
Con el transcurrir del tiempo, Rosy y Paco se casaron.  Él esperaba el momento de seguir con sus propósitos y aspiraciones, por eso, pronto pasó a ser Jefe de Celadores, sin embargo, al poco tiempo tuvo que renunciar por perseguir un sueño aún más grande que era estudiar enfermería.  Eso le obligó a trabajar por la noche y estudiar en las mañanas.
Aquellos fueron unos años duros, pero Paco cumplió con su objetivo de terminar la carrera y se incorporó al Centro como A.T.S.  En ese momento la pareja ya tenía tres hijos y hasta el día de hoy, que llegó la hora de jubilarse, están juntos.
¡Qué curiosa es la vida!.  Cuando entró a trabajar era el más joven de todos sus compañeros y por eso le apodaron el Pibe; hoy, Paco y Rosy son felices abuelos. ¿Qué más da, Pibe? ¡Viva la jubilación!

miércoles, 20 de marzo de 2013

TIJERATELA de Mercedes Álvarez





La tijera se estira, se estira metros y metros, mientras la tela se enfada y se corta, se corta en pedazos; no sabe bien por qué.


jueves, 14 de marzo de 2013

¡NO HAY QUE TOMARSE LA VIDA TAN EN SERIO! de Mercedes Álvarez




Tienes un grupo de amigos de muchos años con los cuales compartes muchas cosas de tu vida, incluso llegas a creerte que sin ellos no eres nadie.  Son como un pilar para poder seguir adelante. 
Yo siempre estaba de acuerdo con todo lo que se decidía en conjunto en nuestra relación de amistad y creía que ésta marchaba muy bien, hasta que, últimamente, por unas circunstancias que no viene al caso contar, el grupo se ha distanciado.  Claro, en principio, creí que no iba a poder seguir adelante porque todo en mi mundo se estaba derrumbando y no veía la solución por ningún lado, sin embargo, al pasar el tiempo, me doy cuenta de que en mi nueva vida empiezan a ocurrir ciertos cambios.  ¡Caramba!, me dijo a mí misma, he vuelto a renacer, tengo nuevos amigos, a los que percibo alegres y sinceros.  Ellos me repiten siempre: ¡Chica, la vida no hay que tomársela tan en serio!, date cuenta de que la alegría y la diversión también existen y por eso no dejamos de ser como somos en realidad.
La moraleja que yo extraigo de esta experiencia es que en esta vida, nunca sabes con la que ganas o pierdes, hasta que no te arriesgas y lo haces.





jueves, 7 de marzo de 2013

ASÍ ME LO CONTARON de Mercedes Álvarez



¡Hola!, siéntate un poquito conmigo que te voy a contar algo.  Es un chisme, pero necesito contárselo a alguien que me guarde el secreto y sé que tú lo harás.  ¿Te acuerdas de José? este chico que siempre, desde que estábamos en primaria, me ha tenido loca, ese…  Pues me enteré… que.. ¡no,no, por favor! gay no es, pero tú sabes que desde hace años viaja constantemente.  Yo siempre había pensado que era por su trabajo.  Sí, sí, él es policía secreta y tiene que viajar mucho. Bueno, el caso es que me enteré, y por cierto me he quedado muy decepcionada al enterarme, que se casó en la península y tiene familia con hijos y todo.  Vale, vale, yo con él no he tenido nunca nada, salvo una buena amistad, pero ¿por qué no fue sincero y me lo contó?.  Sí, de acuerdo, teníamos diferentes maneras de ver la amistad, pero eso no me quita el sabor amargo del desengaño que se me quedó cuando, así, me lo contaron.




miércoles, 13 de febrero de 2013

DESENGAÑO de Mercedes Álvarez




Este ha sido  un mes difícil para mí.  Por razones de salud, he sufrí un traslado de servicio y centro de trabajo, pero no quise que fuera traumático sino natural.  Quise pensar que era para bien y empecé con ilusión y con ganas de aprender cosas nuevas .  Al principio, comprobé que así era y me alegró ver como me pusieron una compañera que iba a enseñarme.  Estaba muy contenta y ella y su ayuda me resultaron estupendas. Es verdad que la nueva colega tenía una forma de ser especial, pero no me importó pues confiaba en que eso no afectaría para nada nuestra relación laboral.
Los dos primeros días, marchó todo bien, e incluso me tomé a broma esa forma de ser tan particular y hasta llegué a decir, ¡caramba, que buena compañera!.
A partir del tercer día, todo cambió.  Su actitud se volvió brusca, grosera, hasta niveles desagradables.  Yo me preguntaba qué le pasaba a aquella mujer, si se habría vuelto loca o era así de mala persona y pésima compañera. 
Decidí llamar a la supervisora para hablar del tema junto con mi compañera porque no aguantaba ni un minuto más aquellas malas formas.  Le pedí a la supervisora que prefería que me dejaran sola que ya procuraría yo, como pudiera, sacar el trabajo adelante.
Así se hizo, de hecho, y ahora, después de aquel desengaño, me encuentro contenta y satisfecha en mi trabajo.


miércoles, 6 de febrero de 2013

CURIOSA de Mercedes Álvarez



Estoy aquí, sentada en el sillón de mi sala, dándole y dándole vueltas a la conversación tan tremenda que oí, sin querer, entre Lidia y Rodrigo, mis vecinos de piso.  No me extrañé, porque sé que ella ha estado muy enferma últimamente,  cuando escuché como ella le pedía que la ayudara, que se sentía muy mareada.  Lo que sí me preocupa y peor me ha dejado fue oír lo que Rodrigo estaba tratando de decirle a Lidia, aunque ella pareciera no querer escucharlo.  Él le repetía, una y otra ves, que por favor lo dejara ir, que no se lo pusiera más difícil, que ella sabía que si él se quedaba más tiempo en la casa, podían venir a llevárselo, que estar allí con ella era muy peligroso.
Y aquí estoy, preguntándome qué es lo que ha habrá hecho este hombre para tener que estar escondido y verse obligado a huir de su propia casa?


miércoles, 30 de enero de 2013

CAMBIOS de Mercedes Álvarez






Después de estar cuarenta y tres años trabajando en un mismo centro donde, afortunadamente, siempre me sentí una privilegiada –tanto por el trato que he tenido por parte de mis compañeros y jefes, como por el puesto de trabajo -, actualmente me veo obligada a cambiar de centro y de compañeros, por motivos de salud.  Me está costando mucho aceptar mi nueva situación pero, sé que lo voy a lograr y sé que voy a estar bien, con mucha fuerza, contando, por supuesto, con la ayuda de Dios.

jueves, 10 de enero de 2013

MIS PRIMERAS ZAPATILLAS de Mercedes Álvarez


                                                                              

¡Qué bonitas zapatillas!, pensé al verlas en el escaparate y, a continuación, seguí diciéndome a mí misma, ¡oye, pero si tú nunca has tenido unas zapatillas!.  Es verdad, me contesté de nuevo, haciéndome una pregunta inmediatamente después, ¿y por qué no te las compras, qué te lo impide?.  Volví a fijarme en las zapatillas que tenía delante de mí, otra vez.  Frente al escaparate de la tienda donde me encontraba, me dije, ¡tienen el taconazo que me gustaría ponerme, un color marfil precioso…! ¿qué esperas para comprártelas?.
Entré en la tienda y, nerviosa, pregunté señalándolas, ¿tiene usted el número 39 de estas zapatillas, por favor?.  La señorita que me atendió me pidió que la disculpara un segundo y entró  al almacén.  Yo quedé muy inquieta, esperando y rogando que me dijera que sí, que las tenía en mi número.  ¡Dios, qué alegría me dio cuando la vi llegar con un par de zapatillas en las manos y me pregunta, ¿son éstas?, sí, sí, le contesté rápidamente. Entonces, ¿se las lleva?, volvió a interrogarme, ¡claro que sí, las compro, las compro!  Por fin iba a tener mis primeras zapatillas.



jueves, 13 de diciembre de 2012

INCERTIDUMBRE de Mercedes Álvarez






Han pasado muchos años pero aún no la ha superado.  Claro, se trata de su hermano y a ella le dolió mucho la forma en que se desarrolló todo.
-Sí, sí, desde luego, yo comprendo que en la vida nos pueden pasar cosas tan desgarradoras e inesperadas que te pueda costar mucho superarlo –le comenta una amiga
-Bueno, claro, pero también pienso que él pudo evitar muchas cosas, no metiéndose en temas que luego te pueden pasar factura, como en nuestro caso – le contestó ella.
-En fin, esperemos que el final de esta historia entre ustedes, sea feliz y se aclare todo lo sucedido –concluyó la amiga, tratando de animarla.
-Claro, todo puede suceder aunque lo veo muy difícil –respondió ella desanimada.
-¡¿Y eso por qué?! – le respondió su amiga en un tono mezcla de interrogación y exclamación.
-Porque se largó, no sé dónde marchó, se fue después de nuestra última conversación, dejándome toda la angustia de que él se desprendió, haciéndome vivir en esta incertidumbre, no sé si para el resto de mis días…