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miércoles, 21 de enero de 2015

JUGANDO CON LA CH





Carmen Garcés
¡Chacho, te veo chafado! ¿Será que los chopos que te chupaste estaban chungos?  Chamo, date un chance para que te pongas chachi y te vayas con Chony en coche.

Roberto.es
Dormía la siesta en un chinchorro después de un achaque, cuando Chicha me arrojó la chaqueta para no coger frío.  Luego, se puso a tocar el chelo a mi lado, mientras mi hijo comía chochos en el chaflán y decía que eran chinches del chucho.

Esther Morales
Chachi aquella chica guapa y chalada, chata y con un cacho de cuerpo, bastante chulita, dijo que no quería chanchullos.

Elena Castañeda
Me gustaría hacer un viaje a China con los chicos.  Llevaríamos chorizo y para el postre chupetes.

Ana Benítez
En Asturias probé un pan con chorizo que se llama choripán y estaba de rechupete, aunque un poco chamuscado.  De postre me apeteció un chupete de chicle sabor a fresa.  De tanto chupar chicle y choripán, la lengua se me volvió una charanda con chacolí, vamos…¡¡ un chícharo chicharrón!!

Maruca Morales
La chillona chiflada llamó al chófer chino que apareció con chaleco tomando un chocolate calentito y en la otra mano un chorizo chachi.  Esto ni es un chiste ni es un chisme, ni me lo saqué de la chistera y no te me subas a la chepa que con la chistorra que trae la chillona ya chiflo suficiente.





jueves, 7 de marzo de 2013

ASÍ ME LO CONTARON de Elena Castañeda



                                                            

Doña María era una señora mayor, más o menos de la edad de mi madre, y me contó que una vez que venía de la huerta, se encontró con don Ramón.  Este señor era un ricachón del pueblo y, como tal, se creía que podía conseguir todo lo que se proponía, así que trató de conquistarla, diciéndole que estaba loco por ella.  Ella le repetía que era feliz con su marido y que no quería saber nada de él, pero don Ramón seguía insistiendo.
Doña María era una mujer alegre, tenía cinco hijos y su marido era pastor de ovejas, así que aquel ricachón la ve otro día en que ella venía con fruta y esta vez le dice que soñaba con ella, que no podía descansar, que él era capaz de regalarle lo que ella le pidiera, pero que tenían que hacer el amor…
Como eran tan pesado, ella le dijo que bueno, que estaba bien, aunque lo mejor sería hacerlo en su casa, la de ella, para que nadie les viera.  Él, la mar de contento, la acompaña a su casa y al entrar, ella levanta la voz y dice:
-Juan Antonio, prepara la cama que viene Ramón que dice que me va a hacer el amor.
Ella sabía que su marido estaría en casa durmiendo y de este modo le preparó la trampa.
Don Ramón se cagó en la madre que la parió y se marchó, pero nunca más la molestó.


miércoles, 30 de enero de 2013

ONCE LÍNEAS de Elena Castañada






Recordando mi infancia, tan bonita y feliz, pensé que en estas once líneas podía contarles el día en el que, unos amigos que eran como familia, nos llevaron a mi hermana y a mí –teniendo unos ocho o nueve años – a ver nidos de pájaros pequeños.  Impresionados, nos pusimos a observar, a cierta distancia, como sus padres les daban de comer.  Esta es una de las tantas bonitas vivencias de mi infancia, aquella edad que nunca olvidaré.



miércoles, 23 de enero de 2013

ESTAR EN LAS NUBES de Elena Castañeda




María, a través de sus cartas, presumía siempre de estar en las nubes.  Álvaro creyó que ella hablaba de que no se enteraba nunca de las cosas que tenía que hacer.  Sin embargo, cuando fue a visitarla, constato que de lo que ella hablaba era de que estaba leyendo un libro tan maravilloso que se encontraba en las nubes.


lunes, 27 de agosto de 2012

REGALOS PARA ELENA de Sus amigas del Taller


SEMBLANZA DE ELENA  de  Alicia Carmen



Empezaré por decir que nuestra Elena ha sido bendecida con un hermoso nombre.  A mí particularmente me trae entrañables recuerdos de la primera novela que oí en la radio, donde la heroína se llamaba Mª Elena, y yo, al igual que ella me sentía rodeada de cañaverales y demás flora tropical por aquellos años cincuenta en Santiago de Cuba.  Mi cabeza se llenaba de pajaritos iguales a los que describía el locutor.
Pero nuestra Elena es más allá que un bello nombre es una linda persona con una sonrisa cálida y amable que invita a la amistad y la camaradería.
Es muy posible que Elena haya pasado por momentos difíciles en su vida igual que todas nosotras pero, ha sabido aceptar y dirigir su mirada hacia lo bonito que también Dios le ha deparado.
Por eso, aunque la conozco poco, me doy perfecta cuenta de que ha logrado la serenidad que todos ansiamos y la felicito de todo corazón.
¡Qué cumplas muchas más!


ELENA  de  Lilia Martín Abreu


Elena, te confieso que llevo una semana devanándome la cabeza, pensando en qué te podía regalar por tu cumpleaños.  Yo quería darte algo especial y distinguido que se pareciera a ti, porque dicen que las cosas se parecen con las personas pero, me fue realmente imposible.  Primero, porque mi presupuesto no me lo permite, segundo, que por mucho que rebusqué, no encontré nada tan auténtico y original como tú, porque tú, querida amiga, eres única.
Yo seguía con mi afán de encontrar el detalle perfecto, ya que no podía ser auténtico y original como yo lo pretendía, entonces me decanté porque fuera sencillo, práctico y humilde, como también lo eres tú y… ¡eureka!, se me encendió la bombilla.  Decidí comprarte una práctica y confidencial libreta, acompañada de un humilde lapicero, ellos dos, forman la pareja perfecta, con ellos obtendrás trazos firmes y seguros, para escribir cada día tu presente, ellos serán, querida Elena, tus amigos y confidentes.
También te compré una goma de borrar y lápices de muchos colores.  Te comunico que la goma de borrar es asombrosa y mágica, con ella lograrás borrar todo lo malo, oscuro y feo del pasado y con los maravillosos lápices de colores, conseguirás pintar tu futuro, todo cubierto de luz y color como tú te lo mereces.  Yo espero que te guste mi sencillo regalo porque va repleto de buenas intenciones, feliz cumpleaños, Elena, te desea de todo corazón.
Tu amiga Lilia.


ELENA  de  Maruca Morales


Elena, aunque te diste prisa para llegar primero que yo, te pido que me esperes para llegar juntas, como cuando éramos niñas, a buscar coles a los huertos de la era, para hacer un potaje con trigo y, de regreso, las dos de la mano, sentarnos en el barranco moreno, a jugar a las cinco, a ver quién de las dos gana.  Te quiero mucho.  Tu amiga de siempre.

Maruca Morales



AMIGA  de  Maruca Zamora

Un día, tuve la suerte de conocer a una señora encantadora de la que ya tenía referencias pues, aunque lejana, es de mi propia familia.  Al conocerla en persona, me cayó muy bien.  Una señora guapa, sencilla, buena persona: esa fue mi impresión.  Hemos conectado muy bien y hoy somos buenas amigas y espero que sea así por mucho tiempo.
Estas sencillas palabras se las dedico por su cumpleaños, setenta y pico, como ella misma dice, y le deseo que siga cumpliendo muchos más y se conserve guapa, elegante, simpática, con un gran corazón, tan humana y buena amiga.
Para ti, Elena, de esta amiga que ha compartido contigo momentos de compañerismo.



ELENA  de  Esther Morales


Elena, Feliz Cumpleaños.  No sé cuánto es el pico de que hablas pero eso no importa.  Deseo que cumplas muchos más y que yo lo vea.  Sigue así, no cambies, eres un referente para mí, con tu entereza y serenidad, tu forma de transmitirnos los valores que enseñaron tus padres, a quienes siempre tienes presentes.  Nos regalas tu sonrisa en todo momento, dispuesta a darnos consejos y resolver nuestras dudas.  Gracias amiga, por tener la suerte de conocerte desde que nací, y contar con tu amistad y cariño.  Sigue igual.


PARA ELENA  de  Isabel Expósito Morales

Supe de ti antes de conocerte.  Lo hice a través de las historias de juventud que mi madre me contaba.  Me hablaba ella de su mejor amiga, una chica llamada Elena  con la que había compartido dulces vivencias de la mocedad.  Una chica guapa y dulce, a quien le fascinaba reír y bailar, tanto o más que a ella misma.  Así que, de ese modo, empecé a conocerte, y tu nombre casi siempre estaba unido a las conversaciones sobre anécdotas del ayer de mi madre.
El tiempo y la vida, que sabe como hilar nombres, historias, cariños y personas, quiso que, con el paso del tiempo, te conociera personalmente.  Cuando lo hice, descubrí con alegría, que la descripción que mi madre había hecho de ti y la que ella guarda en su memoria, se ajustaba perfectamente con mi propia apreciación de tu persona.  Por eso, casi de inmediato, te hiciste dueña de mi cariño y aprecio.  Guapa, elegante, dulce, conciliadora, con un saber estar envidiable y una entereza ejemplar, me siento privilegiada y agradecida con la vida por haber hecho posible, prolongar en mí, la amistad que te une a mi madre.  ¡Feliz cumpleaños, amiga!


jueves, 8 de marzo de 2012

LA ORQUÍDEA de Elena Castañeda



Yo había quedado en reunirme con mi amiga Clotilde aquella tarde pero, por causas que no puedo justificar, me fue imposible ser puntual y no llegué a la hora en que habíamos quedado.
Es cierto que tardé más de lo que pensaba por lo que, Clotilde estaba cada vez más impaciente y nerviosa aunque yo nunca pensé hacerle tanto daño por la espera.
Llegué contenta y con una bonita orquídea en la mano y ella me recibió muy inquieta porque, al  ser yo tan puntual, temía que yo hubiera sufrido algún percance.
El problema es que no pude dar las explicaciones que quería, a pesar de que ella insistía en saber los motivos de mi atraso.  Creí que la orquídea le daría alguna pista, pero ni siquiera se percató de su presencia.  Fue un momento muy desagradable por el que pido mil disculpas a mi amiga Clotilde.