jueves, 19 de noviembre de 2015

CASTILLO 31. Esther Morales.






         Pablo llegó a Tenerife proveniente de una isla menor. Cogió la guagua para la Laguna y el chofer se puso a hablar con él. ¡Qué bien se está en Tenerife!, se conocen muchas cosas,  gente y costumbres. Pero aquí, entre nosotros, en confianza, a mí me gustaría conocer  una chica y sentir lo que nunca he sentido.
         Bueno Pablo, entre tú y yo, ya que somos amigos, te voy a mandar a un sitio que seguro no te disgustará. Tú ve a Castillo 31 y pregunta por María y ya me contarás.

         Pasados unos días, Pablo se sube en la guagua y le dice al chofer. Oye gracias por mandarme a Castillo 31.  María, aquí entre nosotros, en confianza, me ha hecho sentir lo que nadie, ¡en la gloria!. A lo que el chofer, un hombre corpulento y con barba contesta.

         Aquí en confianza, padre Pablo, me alegro que le haya gustado, ya llegamos al seminario, ah y en confianza, padre, María soy yo.



CASTILLO 31 Juan Pedro.





         Castillo 31, evocador de esas vivencias de antaño con aquella misteriosa mujer, ninfa de ojos oscuros que me fue dada a conocer en aquella cita a la que a punto estuve de no acudir. Al final, decidí presentarme a la velada, no sé si por una corazonada o porque sentía  que el destino me arrastraba irremisiblemente a aquel encuentro. Allí estaba, callada, sonriente, enigmática, e inmediatamente me atrajo, aunque cavilé tristemente que aquel ser tan encantador sólo se dirigía hacia mí de la misma manera que a los demás, con esa naturalidad tan de ella, pero que no lo haría de la manera especial que yo pretendía. Pero me equivoqué, a veces la vida te sorprende, vi pasar ese tren y decidí subirme a él como si fuera el último. Cuando la llevé a su casa, me invitó a pasar, y al entrar observé que vivía en el Nº 31, me suelo fijar en esos detalles.
         No me arrepiento del tiempo que mantuve esa relación, atrapado en esos lazos que ella se encargaba de soltar a veces para darme cierta sensación de libertad que en realidad no tenía, y de apretar cuando notaba en mí ese aire de duda y deseos de escapar que mi naturaleza pedía a gritos.
         En un viaje a Francia, inolvidable y bellísimo país con unos paisajes tan increíbles llenos de girasoles y vides, tan cuidados y tan salteado de castillos, y que a la mente imaginativa pueden trasladarla a situaciones del pasado llenos de romanticismo, me quedó un recuerdo imperecedero y que, en alusión al título de este escrito, Castillo 31, me hace relación a esas vivencias en ese país vecino con el número de su domicilio, el de ella, el nº 31.


NOCHES QUE NO TERMINAN Carmen Garcés






         Allá abajo, muy abajo, donde se pierde de vista la Patagonia, cuando llegan esa clase de noches interminables, suelen encender multitud de enormes fogatas. Fogatas tan altas que su resplandor puede percibirse a cientos de kilómetros, iluminando el cielo patagónico en toda su extensión.  Tal es su fulgor, que pueden ser divisadas desde el espacio exterior; allí los astronautas de la estación espacial, maravillados por su belleza, las fotografiaron para la historia. 
Consciente de su espectacularidad, la NASA las ha hecho públicas en su página web, así todos podremos  deleitarnos  con la variedad de tan fastuosas imágenes. Tal ha sido el efecto  que han producido,  que este fenómeno ha sido catalogado como uno de los más extraordinarios que ha podido presenciar el ser humano.


LOS ABUELOS QUE BORDAN Maruca Zamora.






         Los abuelos de la isla de Kopros bordan canoas en los campos, a orillas del lago. Usan hilos de seda, oro y plata, pero ¿cómo lo hacen?.  No usan aguja ni dedal, sino varios palitos y tintas que ellos mismos preparan y, con tan poco  y escaso material que  para ellos son como hilos de oro y plata, más el ingrediente mágico de su gran imaginación, bordan verdaderas maravillas.



NOCHES QUE NO TERMINAN Alicia Carmen


            Allá abajo, muy abajo, donde se pierde de vista la Patagonia, cuando llegan esa clase de noches interminables,  los  descendientes de los antiguos pobladores suelen encender antorchas para recordar a sus ancestros. Es un espectáculo maravilloso y alguno de ellos obsequia a los turistas con sus fabulosos cuentos. Se sientan en un taburete bien abrigados, miran alrededor con estudiada seriedad y comienzan:
         “Recuerdo el caso del montañista que no pudo encontrar agua para su supervivencia, sabiendo muy bien que estaba rodeado de ríos, lagos y cascadas”.
         Y prosigue:
         “También es conocido el caso de la bella modelo que desapareció cuando estaba esquiando en Bariloche, se supuso que fue sepultada por un alud, sin embargo, años más tarde cuando fue encontrada, los rescatistas explicaron que ellos la habían buscado allí mismo y no la llegaron a localizar, curioso,¿ verdad??Ah,  y se han reportado numerosos casos de chicos que practican snowboard y sienten como unos rayos los encandilan y se estrellan al suelo. Muy peligroso, ¿no les parece?.”
         Y casi siempre algún embobado oyente pregunta: ¿Y a qué se deberán estos fenómenos?.
         “Imposible saberlo -contesta el narrador-, pero sospecho que puede ser por la indignación de los antiguos habitantes que no están de acuerdo con que se profanen los imponentes hielos azules, ríos y lagos y que se molesten a los delfines, toninas, pingüinos patagónicos... Y quizás ésta sea su venganza; en su momento también rechazaron los primeros expedicionarios.”
         Al levantarse de su taburete, el narrador a modo de advertencia, siempre termina explicando que el tren del fin del mundo que anteriormente trasladaba a los delincuentes y ahora lo hace con los turistas, tiene unas celdas dedicadas para los que beben demasiado y molestan.
         Al retirarse a sus aposentos, la noche se les hace interminable a estos oyentes, y algunos de ellos, los menos valientes, empiezan a preparar maletas.




jueves, 12 de noviembre de 2015

LA RECICHACARETABO Lali Marcelino


Mi ocupación, arrancarle a todas las latas de refrescos, cervezas, zumos…las chapas, para convertirlas en maravillosos bolsos, cinturones, monederos, collares o pulseras, incluso broches. También reunir canutos de los rollos de papel higiénico, para llevar a cabo toda una obra de arte, por ejemplo un marco de un espejo, una guirnalda de estrellas para Navidad o un móvil para la cuna de mi nieto.
Últimamente, además, me ocupo de que todos los periódicos y revistas que caen en mis manos se manifiesten con toda su escritura y reportajes fotográficos, en bandejas, cestos, bisutería, alfombras…
Con esta locura del reciclaje se nos han despertado nuevas ocupaciones, sobre todo lo relacionado con la sensibilidad manual y el ingenio para con las chapas, canutos de papel, revistas, tapas y botellas, amén de muchos más materiales.
Antiguamente reciclábamos ¡y no por diversión o entretenimiento, precisamente!.
La RECICHACARETABO es la ocupación del futuro.


EN BUSCA DE FRASES, ARGUMENTOS, IDEAS… LAPIDARIAS

DE MONTAÑAS

Si la montaña viene hacia Mahoma, Mahoma no va hacia la montaña; se queda a gusto con la cervecita.    
Roberto.Es


Si la montaña viene hacia mi casa, ¡salgo corriendo!
Ana Benítez

Si la montaña viene hacia nosotros, irrumpiendo en nuestras vidas como un volcán en erupción, hagamos lo mismo con esas hordas que no merecen otra cosa que el oprobio.
Juan Pedro Cabrera

DE LA VIDA

La vida es una tortura infinita
Sandra Mai


La vida es una aventura entre buenos y malos
Ana Benítez

La vida es una lotería; depende de donde uno nazca
Lilia Martín Abreu


DE  HOMBRES


Hombre de buenas costumbres; toca-pelotas.
Sandra Mai

Hombre de buenas costumbres; relativamente perverso.
Lali Marcelino

Hombre de buenas costumbres; mujer contenta o aburrida
 Ana Benítez

DE ESCLAVITUD


La esclavitud goza de muy buena salud
Isabel Expósito Morales

La esclavitud no ha sido nunca agradecida
Sandra Mai

La esclavitud no ha sido todavía superada
Perla


DE ÁRBOLES


Quien a buen árbol se acerca, termina embelesado
Perla

Quien a buen árbol se arrima, recoge todo su fruto
Maruca Zamora

DE PRIMAVERA

La primavera está harta de tanto floripondio
Juani Hernández

La primavera está harta de que la relacionen con un señor llamado Amor.
                                               Perla

La primavera está harta de que en cuanto llega don Equinoccio, se altere don Glóbulo Rojo
Isabel Expósito Morales









INSTRUCCIONES PARA COLOCACIÓN DE MEDIAS (PREFERENTEMENTE FEMENINAS) Juani Hernández





         Previamente, se seleccionará el material a utilizar; como corresponde a tan ardua labor, o sea, calcetines, medias cortas, largas o media pierna…; caso aparte, medias con costura central (las más elegantes), llamadas popularmente rompe corazones. 
         Imprescindible dos piernas humanas; de carne y hueso, vamos.  A ser posible, depiladas y con las uñas de los pies (y manos) cortadas y escrupulosamente limadas, no sea cosa de que ocurra el temido y odiado trabón nada más empezar la operación o acto…, ¡ah! y, desde luego, tres o cuatro pares de media por modelo de repuesto, ¡por si fueran necesarias!.
         Ahora sí, dispónganse a sacar las medias del estuche para colocarlas delicadamente encima de la cama.  Escojamos la media en cuestión: la de cristal y con costura.  Introduzca el pulgar y el índice por los extremos de la susodicha y, poco a poco, recójala sobre sí misma, manteniendo la costura de la “TAL” centrada.  Acto seguido, se introduce el pie en la media mediante “engurruñamiento” de los dedos, de tal manera que lleguen a formar un único dedo.  Introducir de forma sigilosa el pie en la media, conteniendo la respiración.
         Tres cuartos de hora más tarde, según paciencia y habilidad, no se inquieten si van ya por el tercer par; nunca dije que fuera fácil.  Confidencialmente y sin que se enteren los patrocinadores: ¡fuerte coñazo!. 
         Si aparecen tres o cuatro trabones o carreras, sin comérselas ni bebérselas, después del cuarto o quinto par, no se preocupen, por eso no hay problema: no usarán medias y ya está.
         En fin, dado lo complicado del tema y visto el desinterés del público (7 u 8 personas), damos por finalizada la conferencia, aunque dejemos de tratar temas tan importantes dentro del temario previsto, como Las modalidades, formas y volúmenes del cuerpo humano. Después de todo…: el pantalón es muy práctico.




VA DE CAFÉS Lilia Martín Abreu



INSTRUCCIONES PARA TOMAR CAFÉ    

         El día lunes por la mañana, usted está ante una raza de café con los brazos caídos a ambos lados de su cuerpo; uno es el derecho, otro es el izquierdo.  Levante suavemente el brazo derecho, ya que los lunes se aconseja utilizar ese lado para que empiece derecha la semana.  Ya el martes, toca el izquierdo, y así, el resto de la semana.
         Delante del antebrazo tiene usted su mano derecha, aunque no la ponga derecha, no, sino un tanto flexionada.  Estire un poco, no mucho, los dedos, para así sujetar con firmeza la taza, llevándola con sumo cuidado debajo de la nariz, para deleitarse al percibir el atrayente aroma que despertará sus sentidos.  Luego, bájelo sutilmente a la boca y disfrútelo lenta y placenteramente, a ser posible con los ojos cerrados, mientras está cómodo y sentado.  Se aconseja que sea negro y fuerte para que le mantenga despierto y activo y bastante estimulado para empezar la semana; estoy hablando del café, por supuesto.


PELIGROS OCULTOS DE TOMAR CAFÉ EN CASA DE LA SUEGRA

         Esa maravillosa bebida, estimulante y socializadora, es la primera que te ofrecen cuando llegas de visita a casa de tu suegra.  No es aconsejable rechazarlo en la primera invitación; tómelo aunque a usted no le apetezca y elogie su buen sabor, así se formará un vínculo de unión con esa encantadora mujer.  Caso contrario, al sentirse rechazada puede formarse un desorden emocional en la conducta de la señora, de tal manera que el día en que usted le pida café, ella lo estará esperando maliciosamente, para tomarse la revancha.
Ese día en particular es muy importante que esté precavido, ya que ella llegará muy amable donde esté usted sentado, para entregarle un café humeante y una sonrisa de triunfo en los labios: no se fíe.  Coja la taza con la mano izquierda, recuerde que es día jueves.  Tenga mucho cuidado, porque ese café suele estar hecho con fuego y mala leche, en el caso de ser cortado.
         Mucha concentración y alerta en este punto.  La suegra le entrega la taza, usted –alelado –mira ese inmenso pozo de petróleo crudo, espeso y humeante que mantiene en su mano izquierda, a la altura del pecho…En ese preciso momento, suba la alerta a su máximo nivel o le atacará su bien más preciado, su artillería pesada, diciéndole dulcemente: hijo, ¿me das la hora?




CASTILLO 31. Sandra Mai



         Castillo, 31 es la dirección que permanecerá en mis recuerdos para siempre. Allí vivimos toda nuestra infancia y fue allí donde  permanecieron mis padres hasta el final de sus vidas. Todavía recuerdo el olor, cada mañana, del pan recién hecho, el silbido de la cafetera y la radio que escuchaba mi padre, siempre a la misma hora y en la misma frecuencia. Invariablemente, yo esperaba que mi madre entrara a mi habitación, abriera las ventanas y, con el dulce beso de cada día, consiguiera el impulso que necesitaba para ponerme en marcha. Recuerdo como bajaba por aquellas acaracoladas escaleras y nos juntábamos todos los niños del edificio en la parada del autobús que nos llevaba de camino al cole. ¡Qué tiempos aquellos!.

         Hoy me encuentro de nuevo, frente a la entrada del portón, al otro lado de la calle, en mi propio gabinete de abogados trabajando..., ¿casualidad?, me he preguntado alguna vez.  Tal vez..., aunque soy de las que no cree en las casualidades, más bien soy de las personas que sienten que las cosas se dan por motivos concretos, como este. A pesar del tiempo, sigo sintiendo ese impulso de energía que me regalaba cada mañana mi querida madre y que, hoy por hoy, me sigue ayudando a sentirme siempre como en casa.