Me contó un pajarito que la curiosidad mató al gato y,
en ese preciso momento, comprendí que el gato murió sabiendo que no hay que
meterse en camisa de once varas, porque
puedes terminar como el rosario de la aurora.
RELATOS DE LOS COMPONENTES DEL TALLER DE LECTURA DIRIGIDA Y NARRATIVA “EL TRANVÍA”
miércoles, 6 de febrero de 2013
PÁJAROS Y GATOS de Lilia Martín Abreu
jueves, 31 de enero de 2013
LAS ONCE LÍNEAS de Ana R. Benítez
En una fría
y triste habitación de paredes blancas de hospital, recibí el primer día del
año. Eran seis los sentimientos que me
acompañaban, cada uno en una línea de estas once:
Soledad
Dolor
Miedo
Incertidumbre
Desesperación…
… cuando me
disponía a escribir la sexta
Depresión…
…se iluminó
la ventana con un sol restaurador y mi mente la cambió enseguida por …
¡ESPERANZA!
LAS ONCE LÍNEAS de Maruca Zamora
Muchos años
pasaron para que yo dominara aquellas once líneas. Empecé a los catorce años mi camino en su
aprendizaje, de ello dependía mi trabajo y la elegancia de muchas mujeres. Debía intentar la perfección en el trazo de
aquellas once líneas. Empezaban
así: alto de talle, alto de falda, largo
total, alto de manga, ancho de manga y puño, ancho de busto, cintura, cadera,
ancho de espalda y hombros. Aunque
algunas de ellas son círculos, yo siempre las trazo en líneas rectas. Estas once líneas que dibujé durante años,
marcaron el rumbo de mi vida.
LAS ONCE LÍNEAS de Lilia Martín Abreu
Caminaba
absorta por unas callejuelas y de repente, una gitana tomó mi mano, la abrió y
empezó a leer sus líneas como si de un libro se tratara y con una soltura y un
desparpajo sorprendente, me dijo:
-¡Mi arma, tus manos son muy
charlatanas! Ellas me revelan que tienes
once líneas claramente definidas la suerte te acompaña, ¡ josu, qué sortuda eres,
mi arma!, lo dice el destino.
Y siguió con
su lectura. Cuando terminó, me entregó
una rama de romero.
-Ahora,
corazón, paga tu suerte y se cumplirá.
Yo le di
unas monedas y ella se sublevó.
-¡Josu, mi arma! Tu suerte no se paga con calderilla, tiene que pagar con con
billetes, con papel, si no, no se cumple…
Yo reaccioné
enseguida.
-Tú no
leíste bien mi línea del dinero porque no tengo billetes. En esa línea te falló la señal.
miércoles, 30 de enero de 2013
DIECISÉIS LÍNEAS de Juani Hernández
Yo navego en solitario
por las líneas de mi vida.
Yo navego sobre lienzo,
alma y corazón en vilo,
con mis pinceles al viento
y las velas de las líneas
desplegando sentimientos.
Tienen mis ojos preguntas
que respondo sin saberlo,
tiene el corazón la herida
de un misterio
que no entiendo.
El hombre con su nostalgia,
la luz, las líneas, el viento,
¿son acaso las carencias
de un sentir que se hace eterno?
ONCE LÍNEAS de Tatiana Silkwood
Once líneas eran las que surcaban su
cara, once que le cruzaban ¡arriba, abajo, derecha, izquierda!, como un mapa
envejecido, apergaminado por el tiempo, cuyo trazado hablaba de su pasado, de
aquel vivir sin vivir, intenso. Cada
línea era una expresión de sus pensamientos, de aquellas emociones que se
graban a fuego, de lo que se quiere ocultar y lo revela el tiempo. Una línea nueva cruzaba el entrecejo,
delatando, a su paso, un carácter intenso.
Quizá mañana, pensó, pueda empezar de nuevo. ¡Demasiado tarde, amigo,
para empezar hay que borrar primero!.
ONCE LÍNEAS de Elena Castañada
Recordando mi
infancia, tan bonita y feliz, pensé que en estas once líneas podía contarles el
día en el que, unos amigos que eran como familia, nos llevaron a mi hermana y a
mí –teniendo unos ocho o nueve años – a ver nidos de pájaros pequeños. Impresionados, nos pusimos a observar, a
cierta distancia, como sus padres les daban de comer. Esta es una de las tantas bonitas vivencias
de mi infancia, aquella edad que nunca olvidaré.
CAMBIOS de Mercedes Álvarez
Después de
estar cuarenta y tres años trabajando en un mismo centro donde,
afortunadamente, siempre me sentí una privilegiada –tanto por el trato que he
tenido por parte de mis compañeros y jefes, como por el puesto de trabajo -, actualmente
me veo obligada a cambiar de centro y de compañeros, por motivos de salud. Me está costando mucho aceptar mi nueva
situación pero, sé que lo voy a lograr y sé que voy a estar bien, con mucha
fuerza, contando, por supuesto, con la ayuda de Dios.
LAS ONCE LÍNEAS de Alicia Carmen
Debido a que
ya hace unos cuantos años que me entregaron esa pieza de mármol al nacer,
trataré de resumir en once líneas lo que pude lograr y lo que no. Los ojos de esta escultura han visto cosas
preciosas, pero también muy tristes. La
boca ha susurrado palabras muy dulces, aunque, lamentablemente, desagradables
también. Las manos han acariciado con
dulzura, sin embargo, muchas veces se han retorcido de dolor. Y los pies me han llevado por terrenos
escabrosos, pero yo solo quiero recordar las hermosas veredas por las que han
transitado.
¿CORTAR QUÉ? de Ana R. Benítez
Cuando él me
dijo que quería cortar el bacalao, yo creí que hablaba de que estaba dispuesto
a preparar la cena. ¡Por fin! ¡Ya era hora!.
Pero, en realidad, lo que trataba de explicarme es que iba a controlar
la economía familiar y que si no lo hacía yo, él me iba a cortar todas mis
tarjetas de crédito.
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